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Alcoholismo y depresión. ¿Existe una relación directa?

By Alcohol, Blog

Hablamos de Alcoholismo y depresión como enfermedades. Una causada por el consumo abusivo de bebidas alcohólicas y por la adicción que crea este hábito. La depresión o trastorno mental que se caracteriza por una profunda tristeza, decaimiento anímico, baja autoestima, pérdida de interés por todo y disminución de las funciones psíquicas.

Así como existen criterios para el diagnóstico del alcoholismo, la depresión es un estado de ánimo que complementa como trastorno mental.

El Alcoholismo y la depresión

La asociación de alcoholismo y depresión aparece frecuentemente en la clínica psiquiátrica. A menudo, muchos alcohólicos, en el curso de su enfermedad, padecen cuadros depresivos de intensidad moderada o grave.

Si se analiza a relación entre alcoholismo y depresión, se puede hablar de tres tipos de enfermos:

  • Enfermos depresivos que beben
  • Enfermos alcohólicos que se deprimen
  • Enfermos que acaban padeciendo las dos enfermedades

Enfermos depresivos que beben

Muchas veces, un enfermo deprimido inicia el consumo de alcohol para aliviar su síntoma depresivo. Es necesario plantear al paciente una abstinencia absoluta de bebidas alcohólicas por varios motivos:

  • El alcohol está contraindicado, ya que altera el mecanismo de acción de los antidepresivos
  • Su abuso comporta frecuentes reacciones depresivas cuando disminuye el nivel de alcohol en sangre
  • Son pacientes que tienen un alto riesgo de padecer un síndrome de dependencia alcohólica

Enfermos que se deprimen; alcohólicos y depresión

No es de extrañar que un paciente alcohólico se deprima. En la evolución de su enfermedad, hay una mayor incidencia de cuadros depresivos en las fases siguientes:

  • Al inicio de su enfermedad, aparecen reacciones depresivas después de embriagueces típicas o atípicas. Es cuando el paciente hace los primeros intentos de dosificarse o se esfuerza en mantenerse abstinente una corta temporada.
  • Según progresa su enfermedad, el paciente se va deteriorando psíquica, física y socialmente; aparece una sintomatología alcohólica que en el área psíquica da lugar a la neurosis alcohólica, con unos síntomas que pueden aparecer también en la enfermedad depresiva (anorexia, insomnio, ideas de muerte, etc).
  • Un tipo especial de reacción depresiva es el llamado ‘duelo del alcohólico’. Suele manifestarse después de la fase de desintoxicación, cuando el enfermo inicia el tratamiento psicoterapéutico. Cursa con síntomas de inhibición, astenia, abulia, inapetencia, tristeza, trastornos del sueño, y, a menudo, impotencia sexual. Acostumbran a ser cuadros depresivos de intensidad moderada, que no duran más de 3 o 4 meses, y que ceden espontáneamente con la continuidad de la abstinencia y la terapia grupal. Los antidepresivos sólo están indicados en casos excepcionales. La psicoterapia es eficaz.
  • Un cuadro depresivo agudo y grave, que se da con cierta frecuencia en el enfermo alcohólico, es cuando éste recae. Esta reacción depresiva puede precipitar el abandono del tratamiento, ingesta masiva, intentos de suicidio, etc., con un serio riesgo vital para el paciente.

Enfermos que padecen las dos enfermedades

Son pacientes en los que están presentes plenamente las dos enfermedades. Por un lado, están los enfermos depresivos que, en el transcurso de su enfermedad, se alcoholizan progresivamente en un intento de auto medicación. Por otro lado, están los enfermos alcohólicos de larga evolución que pueden padecer graves cuadros depresivos que no se modifican con la abstinencia. Es imprescindible el abordaje terapéutico de las dos enfermedades a la vez para obtener resultados satisfactorios.

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Patología psiquiátrica debida al alcohol

By Alcohol, Blog

En CITA, centro de desintoxicación, tratamos la Patología psiquiátrica debida al alcohol. Hoy vamos a hablar de los trastornos psiquiátricos que genera el alcohol. Ya hemos hablado de como reducir los riesgos del alcohol en este blog.

Patología psiquiátrica debida al alcohol

Las alteraciones psiquiátricas debidas al alcohol van desde la demencia total a la psicosis alcohólica, pasando por el síndrome de Korsakoff. Es de especial importancia destacar la embriaguez aguda y el suicidio.

Trastornos psiquiátricos

Delirium tremens

Es la psicosis alcohólica más frecuente. Se desencadena en un 15% de los alcohólicos. Representa el 20% de ingresos en hospitales psiquiátricos.

Celotipia

El delirio por celos aparece frecuentemente en el enfermo alcohólico. Puede presentarse hasta en un 40% de los casos estudiados.

Atrofia cerebral

Alcanza tres cuartas partes de los casos estudiados

Sindrome de Wernicke-Korsakoff

Afecta a un 3,5% de los alcohólicos, en especial entre los 50 y los 60 años. No tiene buen pronóstico.

Crisis comiciales

Las crisis epilépticas aparecen entre el 5 y el 35% de los casos. Y en el 60% de estos casos las crisis comiciales son precursoras del delirium tremens.

Intoxicación alcohólica aguda

Representa uno de los mayores problemas del consumo de alcohol, tanto por el riesgo vital del propio individuo como por las consecuencias para la sociedad.

La presentación de embriaguez aguda entre los pacientes alcohólicos es frecuente.

Suicidio

Se ha observado una correlación entre el número de suicidios y el consumo de alcohol.

El riesgo de suicidio es especialmente elevado entre los enfermos alcohólicos.

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¿Bebedor de bajo riesgo, bebedor excesivo, o alcohólico?

By Alcohol, Blog

¿Bebedor de bajo riesgo, bebedor excesivo, o alcohólico?

En el blog de nuestra Clínica de desintoxicación del alcohol CITA respondemos hoy a la cuestión de dónde acaba el bebedor excesivo regular y empieza el alcohólico.

¿Una persona que bebe mucho es alcohólica? ¿Puede ser alcohólica una persona que no consuma necesariamente grandes cantidades de alcohol?

El alcoholismo es la dependencia del alcohol, la búsqueda y el consumo compulsivo de éste. No implica cantidad pero, indudablemente, a esta situación de dependencia se llega tras consumir grandes cantidades, consideradas de riesgo, y que han dañado el cerebro.

Y una vez que la persona ha alcanzado el nivel de dependencia del alcohol, e independientemente de las cantidades que consuma, si su vida gira en torno al alcohol o si necesita beber para vivir, indudablemente es alcohólico. Y ello será verdad incluso cuando existan fase de menor consumo o fases de abstinencia temporal. Pero las recaídas serán frecuentes, las cantidades de consumo seguirán siendo importantes, e incluso en ciertas ocasiones serán casi incompatibles con la vida (alcoholización)

Por otra parte, hay personas que no dependen del alcohol pero que beben bastante. En estos casos, el objetivo que debería plantearse es el de reducir el consumo de bebidas alcohólicas a niveles que minimicen el riesgo de daño físico para la salud, y de cualquier otro problema personal o social relacionado con el alcohol. Estos límites suelen estar basados en guías que las autoridades sanitarias elaboran para beber de modo responsable o con bajo riesgo. En España, como en el resto de Europa, los niveles de riesgo y las unidades de bebida correspondientes se establecen de la siguiente manera:

  • Nivel de riesgo responsable o bajo: en hombres, un máximo de 21 bebidas estándar por semana; en la mujer un máximo de 14.
  • Nivel moderado: de 21 a 50 máximo en hombres y de 14 a 25 en mujeres.
  • Nivel alto: Más de 50 como máximo en hombres y más de 35 en mujeres.

(Se entiende que una bebida estándar es el equivalente a una caña de cerveza)

Se habla de unidades semanales y no diarias, porque la costumbre, cada vez más arraigada en la sociedad y muy especialmente entre la juventud, de beber fundamentalmente los fines de semana, hace que se prefiera calcular lo que se bebe a lo largo de la semana y no un día concreto. De este modo, la medida semanal permite aglutinar la inmensa mayoría de patrones de consumo de bebidas alcohólicas. Además, el riesgo del consumo semanal de bebidas alcohólicas prácticamente equivale a la suma de los riesgos diarios. Así, si se consumieran bebidas alcohólicas todos los días, el límite de consumo de riesgo lo tendríamos en 3 bebidas en el hombre y 2 en la mujer. Y cuando se habla de riesgo, se hace referencia al riesgo de tener problemas de salud relacionados con el alcohol: dependencia alcohólica (alcoholismo) y problemas nerviosos, digestivos, cardiacos, o psiquiátricos, etc.

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Criterios para el diagnóstico del alcoholismo

By Alcohol, Blog

Hoy vamos a tratar los criterios para el diagnóstico del alcoholismo pues se distingue esta enfermedad por tener diversos patrones patológicos.

Criterios para el diagnóstico del alcoholismo

Hablar de abuso o dependencia del alcohol es distinto de aquel uso recreativo, no patológico de esta sustancia, en la que no hay patrón patológico de uso. En el blog de Clínicas CITA hablamos hoy de este criterio diferencial.

Patrón patológico de abuso de alcohol

Algunos de los Criterios para el diagnóstico del alcoholismo son los siguientes;

Hay patrón patológico de abuso de alcohol cuando hay necesidad diaria de alcohol para el desarrollo de la actividad adecuada;

Incapacidad para disminuir o detener el consumo de alcohol;

Repetidos esfuerzos para controlar o disminuir los excesos de bebida (periodos de abstinencia temporal) o restricción de la bebida durante determinadas horas del día; como mínimo dos días);

Consumo ocasional de licores para animarse (o su equivalente en vino o cerveza);

Periodos de amnesia para los acontecimientos que ocurren durante la intoxicación(lagunas);

Continuación con el consumo de alcohol, a pesar de que el sujeto sabe que los trastornos físicos graves que padece se exacerban con la ingesta.

Deterioro de la actividad social o laboral debido al uso de alcohol

Por ejemplo, actos violentos durante la intoxicación, faltas en el trabajo, pérdida de empleo, problemas legales, discusiones o dificultades con familiares y amigos debido al uso excesivo de alcohol.

Si a la pauta de uso patológico del alcohol o de deterioro de la actividad social u ocupacional a causa del alcohol, añadimos la presencia de tolerancia y/o abstinencia, estamos definiendo la dependencia del alcohol. Y estos son sus criterios diagnósticos:

Cualquiera de los dos: tolerancia o abstinencia

Tolerancia: Necesidad de aumentar la cantidad de alcohol para conseguir el efecto deseado, o disminución notable del efecto utilizando de forma regular la misma cantidad de alcohol.

Abstinencia: Desarrollo de abstinencia alcohólica (por ejemplo, temblor matutino o malestar aliviado con la bebida) después de abandonar o reducir la bebida.

El alcoholismo es una enfermedad por uso de sustancias.

Y si se distingue entre abuso de alcohol y dependencia del alcohol, es para significar una forma de alcoholismo más grave que la otra.

Criterios de evaluación de la dependencia a una sustancia

Como mínimo, tres de los síntomas siguientes suponen criterios para el diagnóstico del alcoholismo:

  • Con frecuencia el uso de la sustancia se hace en mayor cantidad o por un periodo más largo de lo que la persona pretendía.
  • Un deseo persistente o uno o más esfuerzos inútiles para suprimir o controlar el uso de la sustancia.
  • Una gran parte del tiempo se emplea en actividades necesarias para obtener la sustancia o recuperarse de sus efectos.
  • Intoxicación frecuente o síntomas de abstinencia cuando el sujeto tiene que desempeñar sus obligaciones laborales, escolares o domésticas, o cuando el uso de la sustancia es físicamente arriesgado.
  • Reducción considerable o abandono de actividades sociales, laborales o recreativas a causa del uso de la sustancia.
  • Uso continuado de la sustancia a pesar de ser consciente de tener un problema social, psicológico o físico, persistente o recurrente, que está provocado o estimulado por el uso de la sustancia.
  • Tolerancia notable: necesidad de incrementar considerablemente las cantidades de sustancia (al menos un 50%) para conseguir el efecto deseado o la intoxicación, o una clara diminución de los efectos con el uso continuado de la misma cantidad de sustancia.
  • Síntomas de abstinencia característicos.
  • A menudo se consume la sustancia para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

Algunos de los síntomas de la alteración han persistido durante un mes como mínimo o han aparecido repetidamente a largo plazo.

Hace días tratamos de clasificar los distintos tipos de bebedores; ¿Bebedor de bajo riesgo, bebedor excesivo, o alcohólico? Te recomiendo la lectura.

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Ser pareja de un alcoholico

By Alcohol, Blog

Hoy en el blog de Clínicas CITA reflexionamos sobre una realidad paralela a la problemática de la dependencia alcohólica: la figura de ser pareja de un alcoholico.

Cómo actuar al ser pareja de un alcoholico

Por una parte, pueden ser mujeres con trastornos de carácter anteriores al uso de alcohol de sus maridos, lo que determina la elección del compañero. La otra perspectiva señala que las anomalías que puedan detectarse en estas mujeres de enfermos alcohólicos son el resultado en su mayor parte de la resolución de las tensiones provocadas por los problemas que ocasiona el alcohol en sus maridos.

Las disfunciones de personalidad y los patrones de conducta de tales esposas tienden a evolucionar como respuesta a sus maridos, por lo que presentan menos anormalidades cuando sus maridos logran permanecer abstemios.

Las reacciones de las esposas cuyos maridos tienen problemas de dependencia al alcohol son de suma importancia para determinar de antemano la resolución del curso de la dependencia. Generalmente, las reacciones de la esposa pasan a través de una serie de etapas:

Al principio, niega o vacila al admitir que el alcoholismo es un problema e intenta prevenir o controlarlo

  • Poco a poco, la familia comienza a aislarse. En realidad es una situación de protección.
  • Más tarde, entra en la fase de darse cuenta de que no puede controlar el problema existente, que las cosas empeoran y que económicamente hay deterioro.
  • Existe una situación continua de alejamiento y temor, y disminuyen las relaciones de pareja y con los hijos. En esta etapa, la esposa decide que debe hacerse algo y trata de convencer a su pareja para que busque ayuda al problema. Si ello no es posible, o nada de lo intentado ha tenido éxito, tal vez la pareja se separe, o bien continúe durante unos años más, en los que aparecerán situaciones de separación emocional y física de la pareja. Otras veces, la esposa trata de controlar la conducta de su pareja con riñas, amenazas o mimos. En otras situaciones, existe una reacción de ayuda constructiva, como puede ser con información hacia un posible tratamiento de desintoxicación y rehabilitación.

Pasando al esposo de la enferma dependiente de alcohol, diremos que existen diferentes actitudes de tipo cultural hacia la mujer alcohólica.

La redistribución de los papeles y los estatus sociales, profesionales y de pareja, ha favorecido la aparición del alcoholismo en la mujer. Sin embargo, la tolerancia colectiva sigue esta evolución con retraso, por lo que el alcoholismo femenino ha permanecido por mucho tiempo en la clandestinidad, soledad y culpabilidad.

Por consiguiente, hablando de la pareja de la alcohólica, hay que decir que éste se ha visto implicado en el temor hacia la censura de la sociedad y de la propia familia por tener una mujer alcohólica. La reacción del marido puede llegar incluso a ser violenta.

La mujer suele beber a escondidas, tener sentimientos de culpa, depresiones, abandono de las tareas de la casa, y menor tolerancia a los hijos.

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Secretos sobre el alcohol

By Alcohol, Blog

En este post vamos a hablar sobre la droga más socializada del mundo: los secretos sobre el alcohol. En la mayoría de países está considerado legítimo y eso produce una aceptación en la sociedad que después puede pasar factura. Hoy vamos a conocerlo un poco mejor para evitar caer en los riesgos del alcohol.

Los secretos sobre el alcohol: es una droga

Es la droga más popular del mundo después de la cafeína. La fabricación de vino se remonta al periodo neolítico. Los antiguos griegos y romanos bebían vino y en los monasterios medievales se hacía cerveza. El alcohol se distingue de las demás drogas en que es preciso fabricarlo; no es algo que se pueda extraer. Los detalles de la conversión del azúcar en alcohol, mediante la acción de la levadura, no se desentrañaron hasta 1939.

Además, el etanol se diferencia de casi todas las demás drogas porque es una molécula más bien pequeña, formada sólo por dos átomos de carbono, seis átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno. Una unidad normal de alcohol (un vaso de vino o una caña de cerveza) contiene alrededor de 8 gramos de alcohol. Una vez en el interior del cuerpo, lo absorbe en su mayor parte el intestino delgado, de ahí se dirige al hígado y, de ahí, al resto del cuerpo, como todas las demás drogas. No obstante, muchas de las moléculas pueden descomponerse por la acción de una enzima llamada deshidrogenasa del alcohol (DHA) en el estómago o el hígado. La DHA puede procesar aproximadamente una unidad de alcohol por hora. Si se bebe a más velocidad, el nivel de alcohol en sangre aumenta. La DHA es menos activa en las mujeres que en los hombres, y por eso son más visibles en ellas los efectos de la bebida, tanto a corto como a largo plazo, y con la ingesta de una dosis más pequeña.

Las consecuencias del alcohol

Las consecuencias son complejas. Actúa como depresor general del sistema nervioso, porque interfiere en los receptores del glutamato e inhibe la neurona correspondiente. Este hecho tiene diversos efectos. En la región de la corteza cerebral, los circuitos neurales relacionados con el juicio y la discreción pueden inhibirse, y el resultado es una conducta locuaz, imprudente e quizás agresiva. También pueden inhibirse las neuronas del área relacionada con el equilibrio y el habla, lo que produce falta de coordinación en los movimientos y al hablar; al menos, con dosis altas de alcohol. Si las dosis son todavía mayores, pueden afectar a las neuronas que controlan el ritmo cardiaco y la respiración, e incluso tener consecuencias fatales. Además, el glutamato interviene en el refuerzo de la memoria a largo plazo. Los recuerdos formados antes de empezar a beber no se borran, pero no es tan fácil crear otros nuevos bajo la influencia del alcohol; de ahí el conocido síntoma, propio de la resaca, de no poder recordar lo que ha ocurrido en una fiesta en la que se ha consumido gran cantidad de alcohol.

El alcohol como tranquilizante

Pero el alcohol surte otros efectos en el cerebro y en la memoria. Como el Valium, se fija en los receptores AGAB, aunque no en el mismo lugar que el tranquilizante. Ello crea un agradable antídoto contra el estrés, pero también hace que el alcohol sea especialmente peligroso cuando se combina con tranquilizantes, porque refuerza su efecto y puede hacer que sean fatales. Y el alcohol puede aumentar también los niveles de dopamina en el sistema límbico. Al hacerlo, genera unas sensaciones agradables que se parecen a la ‘subida’ mencionada a propósito de la cocaína y las anfetaminas, aunque no son tan intensas. Además, es capaz de actuar de forma muy similar a la morfina, porque puede liberar endorfinas en la glándula pituitaria. No obstante, como no actúa directamente sobre los receptores de la endorfina, la sensación es más débil.

Secretos sobre el alcohol y el sexo

El alcohol deprime la función sexual. Al actuar sobre los receptores del glutamato en el sistema nervioso periférico, puede inhibir la dilatación de los vasos sanguíneos del pene, la vagina y el clítoris como respuesta a un estímulo sexual. Por consiguiente, los órganos sexuales no se hinchan de sangre, que es el requisito previo necesario para la excitación sexual desde el punto de vista fisiológico. Sin embargo, la gente que consume alcohol dice que se siente más excitada; el problema es que la bebida inhibe los medios físicos para actuar con arreglo a esos deseos.

El sistema inmunitario

Cómo otros secretos sobre el alcohol hay que saber que una cantidad moderada de alcohol parece conceder cierta inmunidad frente a la infección. Aun así, se sabe también que, consumido en exceso, deteriora el sistema inmunitario. Y, por supuesto, la bebida moderada parece reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

De todas formas, no cabe duda de que el alcohol puede ser una droga muy peligrosa cuando se consume en exceso. La persona que bebe cantidades desmesuradas corre el riesgo de verse envuelta en accidentes o delitos violentos, y tiene más probabilidades de cometer suicidio.

El alcohol es diurético e incrementa la orina. La consecuencia visible es que, si una persona bebe un vaso de vino, pierde el doble de ese vaso de vino en forma de orina. Si no lo reponemos bebiendo agua, la deshidratación produce sequedad de boca y mal aliento.

La resaca alcohólica

Uno de los más importantes secretos sobre el alcohol es que después de ingerir grandes dosis, suele ocurrir que, en las horas posteriores, se desencadene en el cuerpo un proceso conocido como resaca, que provoca un malestar general más o menos agudo.

Según un estudio elaborado y publicado por la Universidad de Oxford, el tipo de alcohol que se ingiera determinará la gravedad de la la resaca.

En este sentido, el principal causante de los síntomas de la resaca (dolor de cabeza, embotamiento del sistema nervioso, alteraciones gástricas, sed o sequedad en la boca) es la deshidratación severa provocada por unas sustancias llamadas congéneres.

Las congéneres son un pequeñas sustancias residuales, entre ellas el metanol, la histamina, el acetaldehído y algunos tipos de polifenoles, que se generan en pequeñas cantidades durante el proceso de obtención del alcohol y que en muchos casos resultan tóxicas para nuestro organismo.

Las congéneres se encuentran en diferentes cantidades en las bebidas alcohólicas según su proceso de elaboración.

De esta manera, las bebidas más fermentadas o reposadas, como el whisky, vino tinto, licores o cognacs, tienen más congéneres y producen más resaca que otras destiladas y filtrades, como el vodka o la ginebra, siempre que tengamos en cuenta dosis similares en la ingesta.

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Los países con mayor problema de alcoholismo

By Alcohol, Blog

Según los estudios elaborados por la OMS, Europa cuenta con los países con una mayor problemática alcohólica. Por ejemplo, Hungría es el primer país del mundo en el ránking de alcohólicos: un 18 % de las personas mayores de 15 años tienen problemes con la bebida. Detrás de Hungría se encuentran Rusia y Bielorrusia, con un 17 %, y Eslovenia con un 12 % aproximadamente. Les sigue Noruega con un 11,5 % de afectados, el Reino Unido, que está en el sexto puesto con un 11 %, y Austria con el 9 %.

Fuera de Europa, los países con una proporción más alta de alcoholismo son Costa de Marfil y Perú, que se encuentran en los puestos número 13 y 14 de esta lista, con aproximadamente un 8 % de alcohólicos, seguidos por muy poca diferencia por Perú.

Las naciones que no presentan una problemática relevante con la bebida son, lógicamente, las enmarcadas en el Medio Oriente y el Magreb: Países como Egipto, Qatar, Irán, Somalia, Yemén, Arabia Saudita, Pakistán o Afganistán o Irak, por ejemplo, presentan entre un 0,2 y un 0,3 %, puesto que la mayoría de sus habitants profesan el islam, una religión que prohíbe el consumo de alcohol.

Per la conclusión más preocupante de todos los estudios realizados es que el alcoholismo tiende a expandirse y empieza a afectar a países en desarrollo, que antes prácticamente no tenían este problema.

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Scott Weiland – Otro músico que muere por una mezcla de drogas

By Actualidad, Alcohol, Blog, Cocaína

En CITA hemos leído que una autopsia ha certificado que el músico Scott Weiland murió por una mezcla de drogas. Weiland, que era el ex líder del grupo Stone Temple Pilots , fue hallado muerto en su autobús de gira a principios de diciembre. Tenía 48 años y la autopsia encontró en su cuerpo cocaína, alcohol y metanfetamina. El informe médico también hacía mención a una enfermedad cardiovascular, al asma y la dependencia a múltiples sustancias.

Las tres décadas de trayectoria musical de Weiland incluyeron discos en solitario y un lugar en el grupo Velvet Revolver. Alcanzó la fama como el líder de los Stone Temple Pilots, que se convirtió en una de las bandas de mayor éxito comercial del movimiento grunge a principios de la década de 1990. Su álbum debut de 1992, Core, vendió 8 millones de copias.

Los Stone Temple Pilots se separaron en el 2003 y Weiland pasó a ser el vocalista de Velvet Revolver, el grupo que incluyó al guitarrista Slash, el bajista Duff McKagan y el baterista Matt Sorum de Guns N’ Roses, así como a Dave Kushner de Wasted Youth.

Weiland fue arrestado varias veces a lo largo de su carrera por sus problemas con las drogas y el alcohol y también estuvo en rehabilitación en diversas ocasiones. En 1995 fue arrestado por posesión de crack y heroína. En 1998 se declaró culpable de posesión de heroína. Sus arrestos y sus periodos en rehabilitación llevaron a los Stone Temple Pilots a cancelar conciertos y contribuyeron a su desintegración.

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Futbolistas arruinados por culpa del alcohol y otras drogas

By Actualidad, Alcohol, Blog

Algunos futbolistas arruinados por culpa del alcohol y otras drogas

Paul Gascoine (Inglaterra)

Después de ser considerado una de las promesas del futbol británico, su adicción al alcohol acabó prematuramente con su carrera deportiva. Adicto al alcohol y a la cocaína, confesó haber llegado a tomarse hasta 4 botellas de whisky al día.

Garrincha (Brasil)

Considerado uno de los mejores futbolista de todos los tiempos, falleció a 49 años víctima de una cirrosis hepática. Ganó los mundiales de Suecia 58′ y Chile 62′ con la selección de Brasil.

George Best (Inglaterra)

Futbolista del Manchester United, fue Balón de Oro en 1968, pero su adicción al alcohol y las drogas le llevó a  la cárcel. En el 2000 recibió un transplante de hígado, pero falleció cinco años después, a los 59 años.

Andy Van Der Meyde (Holanda)

Jugador en el Ajax de Amsterdam, terminó arruinado por culpa de los excesos con las drogas y el alcohol.