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Cuentos terapéuticos

Un cuento oriental sobre la superación

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

En el blog del Centro de Investigación y tratamiento de las Adicciones (CITA) os ofrecemos en esta ocasión un cuento en el que se nos habla de la superación, de la importancia de los sueños y del valor oculto de las cosas.

Dicen que la ciudad china de Wang creció a partir de los deseos de sus habitantes. Uno de los primeros alcaldes de Wang, cuyo nombre se pierde en la leyenda y que, según algunas versiones, habría sido el propio fundador de la ciudad, decidió que cada persona que abandonase Wang debía colocar en el camino una piedra a modo de adoquín. En la base de la piedra el viajero habría anotado un deseo. El alcalde dispuso también que cada viajero que llegase a Wang debía probar haber cumplido el mismo requisito.

La ciudad de Wang, que ya por entonces era conocida por su importancia comercial, creció inopinadamente con la nueva norma. Las carreteras que salían o llegaban a Wang se extendían a lo largó del imperio. Entre los viajeros se puso de moda acompañar su deseo con algún detalle, una pepita de oro, alguna joya pequeña, figuras o poemas que pegaban en la base de las piedras. Aunque la expresión era a todas luces exagerada se decía en la región que a Wang se llegaba andando sobre un camino de oro.

Mucho antes de levantar la Gran Muralla la ciudad de Wang alcanzó la prosperidad gracias a un comercio floreciente, que recorría caminos cubiertos de deseos.

A muchas millas de allí, en las montañas, llegó la noticia de la riqueza de Wang. Las hordas supieron de una ciudad fantástica, cuyos caminos, se decía, estaban empedrados con oro y joyas. La leyenda de la ciudad de Wang despertó la codicia de los jefes, que se pusieron en marcha. Cuando los bárbaros llegaron a Wang no supieron entender la belleza del camino. Ávidos del oro y las riquezas las hordas levantaron hasta el último adoquín, sólo para descubrir que, como casi siempre, la leyenda era exagerada, y que bajo los adoquines de los caminos de Wang apenas había algunas monedas y unos pocos objetos de metal.

Cuando los bárbaros se retiraron Wang, sin sus carreteras de deseos, empezó a secarse, como un árbol sin raíces. Finalmente desapareció. Hoy algunos niegan incluso que alguna vez haya existido.


por M Carreira
Puedes encontrarnos en la página web de Clinicas Cita 


Un mundo al revés (Cuento terapéutico)

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

Hola.

Aquí sigo, sin Juanito, pero con un correo que me ha enviado (por cierto este tío anda cada día peor) y que dice: “Apreciado amigo Juanjo, teniendo en cuenta el principio de año y para dar una orientación nueva a las cosas, sería muy recomendable la siguiente práctica: Una semana donde lo hacemos todo al revés de como lo haríamos de un modo natural”

Según él, estamos condicionados a hacer las cosas de un modo determinado y sólo cambiando “esos modos” obtendremos lo que él llama “expansión”.

LE DOMUN LA VESRE

Tuve un sueño del revés. Mira si sería del revés que comencé a soñar cuando me despertaba. Todo estaba del revés: tenía los pies en la almohada y me tapaba con el colchón. ¡¡¡Que follón!!!

En mi sueño, viajé a un lugar extraño, ya que era todo lo contrario de lo que dicen que debería ser: El cielo estaba abajo, los colores se podían oler y aprender era despojarse de saber.¡¡¡Joder!!!

Mira si era lo contrario que se nacía siendo viejo y se crecía al revés, se caminaba con las manos y se comía con los pies, se pedía dando y se decía lo que es. ¡¡¡¿No lo ves?!!!
Los domingos trabajaban y durante la semana se cansaban. Cuando se enamoraban, se separaban, y, cuando más se peleaban, se casaban. Y, no contentos con eso, se daban una torta en vez de un beso. ¡¡¡¿Qué es eso?!!!

Cuando empezaban en la escuela, lo sabían todo, y, año tras año, si aprobaban, iban olvidando hasta no saber nada de nada. Incluso decían que tener siempre es perder lo que aún no se tiene y que querer todo lo contiene en una nube de ser. ¡¡¡Hay que ver!!!

Lo que más me llamó la atención eran sus ojos; eran blancos, como ciegos, y sin embargo parecían ver, era como si reconocieran todo lo que pueda ser. ¡¡¡Lo que se pueda conocer!!!

Hasta el nombre lo tenía al revés: Domun la vesre. Y, como hasta soñando soy un curiosón, vi anunciado el plotem de Osdi en las páginas azules (amarillas en mi tierra) y entré a preguntar por el mismísimo Osdi. ¡¡¡No estaba allí!!!

El corropa del plotem, que en vez de sotana llevaba un bikini, me dijo que encontraría a Osdi en cualquier lugar menos donde lo buscara, de modo que me metí en un bar a leer un libro (eso es lo que se hace ahí en los bares) y fingí que no lo buscaba. ¡¡¡Y ahí estaba!!!

– “Hola Osdi” -le dije.

– “Hola padre” -me contestó.

– “Te quería preguntar por esta extraña tierra donde todo esta al revés”

– “¿Al revés de qué? -me contestó.

– “Al revés de lo normal” ¡¡¡Eso es fatal!!!

– “Huuyy, está usted muy mal, ya que este domun es el real y el suyo y todos los demás son a imagen y semejanza de éste, del de verdad”

–  “¿Y por qué su domun y los otros mundos están al contrario?” -pregunté. “¡¡¡Dígame por qué!!!”

–  “Ayyy, padre mío -dijo Osdi. “Fue un error de cálculo, hasta Osdi se equivoca. Ya ve, creé este domun como usted lo ve y luego cree los otros y le dije que se copiaran en éste. Lo que no tuve en cuenta es que sucedió como en un espejo: se copiaron del revés. ¡¡¡Como lo ves!!!”

–  “¿Y esos ojos? ¿Ven?” -le pregunté. “Huuyy, sí, claro que ven, pero al revés” -dijo Osdi.

–  “¿Al revés?” -repregunté.

–  “Sí, verá” -dijo él. “Los ojos están colocados al revés y es hacia dentro donde ven.

–  “¿Y no se dan con las farolas?” – de nuevo pregunté. ¡¡¡Si para fuera no ve!!!

–  “Huuuyy, usted confunde ver con reconocer. Dentro suyo hay todo lo que necesita saber y, si anda mirando hacia fuera, ¿cómo lo va a hacer? En este domun se vive de dentro a fuera. Y, si me quiere comprender, deje de darle vueltas y hágalo todo al revés”

MORALEJA: Si existe el demonio, seguro que está ocupado intentando que no encuentres el cielo. Si existe el cielo y se está muy bien allí, ¿por qué no lo encontramos? Si la brújula para encontrar cosas es el pensamiento, ¿vivirá ahí el demonio?

El resfriado se cura…

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

El resfriado se seca cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta obstruye cuando no es posible comunicar las aflicciones.

El estómago arde cuando el enfado no consigue salir.

El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza crece cuando las dudas aumentan.

El corazón desiste cuando el sentido de la vida parece terminar.

La alergia aparece cuando el perfeccionismo se vuelve intolerable.

Las uñas se quiebran cuando las defensas se ven amenazadas.

El pecho se comprime cuando el orgullo esclaviza.

El corazón infarta cuando sobreviene la ingratitud.

Hay que perderlo para encontrarlo de nuevo

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

Adán fue el primer hombre, pero no porque fuese el primero -probablemente antes que él hubo muchos otros pero la historia no los puede recordar- sino porque fue el primero en decir «no». Seguramente hubo millones de hombres antes que él, pero ninguno de ellos dijo «no». No podían convertirse en hombres, no podían convertirse en egos.

Adán dijo «no». Sufrió por decirlo, por supuesto; fue expulsado del jardín de la felicidadAdán es un hombre y todos los hombres son como Adán. La infancia es el Jardín del Edén. Los niños son tan felices como los animales, tan felices como los hombres primitivos, tan felices como los árboles. ¿Habéis observado a un niño correr entre los árboles o en la playa? Todavía no es humano. Sus ojos siguen siendo transparenteses inconsciente. Tendrá que salir del Jardín del Edén. Éste es el significado de laexpulsión de Adán del Jardín del Edén: ya no forma parte de la felicidad inconsciente. Al comer la fruta del árbol de la sabiduría se ha vuelto consciente. Se ha convertido en un hombre.

No es que Adán fuese expulsado una vez, sino que cada Adán deberá ser expulsado de nuevo. Cada niño deberá ser expulsado del jardín de los dioses; forma parte del aprendizaje. Es el dolor del aprendizaje. Hay que perderlo para volverlo a encontrar,para encontrarlo conscientemente. Ésta es la carga del hombre y su destino, sutormento y su libertad, el problema y a la vez la grandeza del hombre.

(OshoEl Libro del Hombre)

La utilidad de lo que no es

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

Unimos treinta radios y lo llamamos rueda,

pero es en el espacio vacío

donde reside la utilidad de la rueda.

Moldeamos arcilla para hacer un jarro,

pero es en el espacio vacío

donde reside la utilidad del jarro.

Abrimos puertas y ventanas cuando construimos una casa,

pero son estos espacios vacíos

los que dan utilidad a la casa.

Del mismo modo que reconocemos la utilidad de lo que es,

deberíamos reconocer la utilidad de lo que no es.

(Lao Tze: Tao Te King)

¿Trozos de vida? (Cuento terapéutico)

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

Hola a todos:

Soy Juanito. Esta vez sí voy a azuzar un poco a Juanjo. Él sigue con su muela voladora y sus demás achaques. El caso es que el tío es un bruto y aguanta y aguanta.

– ¿Qué tal, Juanjo?

– Bufff… Me duele todo.

– Pues yo te venía a proponer charlar de gratitud por las cosas que nos pasan. ¿Qué te parece?

– ¿Gratitud porque se me mueve una muela o por el constante dolor de cabeza que eso me produce? ¿O quizá por esas molestias articulares? ¿Estás de coña, no?

– No, amigo mío, no estoy de coña; de hecho, es en momentos como los que estás viviendo cuando la gratitud se hace indispensable.

– Mira Juanito, yo ya sé que eres raro y que sueles proponer cosas extrañas, pero esto ya es demasiado. ¿Cómo demonios voy a sentir gratitud de un modo sincero cuando me encuentro mal? Y lo que es más importante, ¿para qué esa gratitud? Y ¿para quién?

– Te contesto en orden inverso: ¿Para quién? Para la vida, ¡¡¡por supuesto!!!  ¿Para qué? Para reconciliarte con ella lo antes posible. ¿Cómo demonios? Ampliando tu mirada, no viendo sólo lo molesto sino haciendo una mirada completa.

– Intentando entenderte aumenta mi dolor de cabeza.

– Veamos pues con una metáfora:

ESCOGER TROZOS DE VIDA

Rufino Prefecto estudió oposiciones para un cargo de suma importancia: analista de las cosas separadas. Su labor consistía en estudiar las cosas que nos pasan ¡¡¡una por una!!!
El Sr. presidente, J.L. Ramirez Bambero, le solía llamar para analizar las situaciones delicadas, como, por ejemplo, eso de que unos gamberros desarrapados duerman acampados en Pza. Cataluña.

Rufino se disfrazaba de percusionista rasta y, cuando nadie le miraba, libreta en mano, apuntaba todo lo que ahí pasaba. Su informe decía así:

Unos trescientos jóvenes (muy raros) duermen gratis en la plaza. Se reúnen y hacen
asambleas (tampoco pagan por el espacio). Parecen pasárselo muy bien, por lo que
se deduce que están drogados. Además de dormir y vivir de gorra en la plaza, lanzan
todo tipo de improperios contra el Estado. El veredicto es sencillo: ¡¡¡Peligro!!!

El presidente Bambero preguntó a Rufino: Pero hacen cosas malas, ¿no? Seguro que orinan y defecan en la plaza. Incluso fornican unos con otros. ¡¡¡Marranos!!!

-Hombre yo no lo he visto -dijo Rufino, pero cosas raras como cantar, cogerse las manos, tocar tambores y cacerolas, e incluso clases de yoga. Eso si he visto.

-Ahá – dijo Bambero. Son una secta peligrosa, han ocupado la plaza y seguro que la están ensuciando. Llamaremos al equipo de limpieza…para que se queden a gusto (Je, je, je )
Y ahí fueron los mozos de marras, con unos mochos cortos y negros. También utilizaron una nueva tecnología de limpieza: limpiaban la plaza a pelotazos.

Pero los gamberros no sólo no se fueron, sino que más y más vinieron a apoyarles. Su grito se ensanchó y contagió a muchos otros sectarios desarrapados. ¡¡¡Serán vagos y gorrones!!!

Rufino asistió a una reunión de alto nivel donde se abordaba la cuestión de la revuelta. Ahí estaba el equipo del Sr. Bambero y también la oposición (que son unos tíos que andan al revés) También asistía la responsable de las fuerzas del orden, la Sra. Teresa Lojo (la que limpia)

Hicieron un amplio análisis del hecho de que esos jóvenes sin escrúpulos hubieran tomado la plaza, pero nada sacaron en claro. Entonces, a la secretaria del gabinete de crisis, la Sra. Deseo Topami, se le ocurrió llamar al hombre del tiempo para ver si un buen chaparrón…

El hombre del tiempo, Sr. Severo Chaparrón, resultó ser un analista también, como Rufino, pero con una diferencia: para saber si mañana iba a llover, el Sr. Chaparrón miraba los días anteriores.

Sorprendido, el Sr. Chaparrón pregunto a Rufino: Pero, para analizar un suceso, ¿tú no miras lo que pasó antes? ¿No es viendo completo un proceso que lo puedes entender?

Rufino contestó: A mi me pagan por analizar lo que pasa. ¿A quién le importa el por qué pasa? Además, lo pasado pasado está. ¡¡¡Lo importante es solventar!!!

-Es que yo, para saber si mañana lloverá, tengo que mirar los días anteriores y así comprender la evolución del clima; de otro modo, mi trabajo sería el de adivino, no el de meteorólogo – repuso Chaparrón.

El presidente Bambero (asustado de que todo se cayese) se dijo: Probar por probar, ¿por qué no? Y le encargó al hombre del tiempo un análisis de la situación como si del clima se tratase: Mire usted, señor Chaparrón, analíceme el tema de los gamberros como haría una predicción meteorológica.

El informe de Severo Chaparrón decía:

“Observando los acontecimientos previos a las acampadas, vemos lo siguiente: Los dirigentes de este país comentan constantemente que hay que apretarse el cinturón (claro que ellos no bajan de los 15.000€) Nos quitan los aparcamientos cambiándolos por parkings verdes y azules en la calle (claro que ellos tienen coche oficial, chófer y aparcamiento reservado). Nos dicen que hay que trabajar y ahorrar (claro que la mayoría de ellos no ha trabajado en su vida) Hablan de subir la edad de jubilación a los 70 años (claro que ellos tendrán sus enormes sueldos y demás chollos de modo vitalicio). Nos dicen que hay que estar informados (claro que ellos son los dueños de los medios de comunicación). Menos mal que, por lo menos, se preocupan de limpiar la plaza (claro que la limpian a hostias).

El presidente Bambero interrumpió al señor Chaparrón y dijo: Bueno, bueno. Entonces, ¿cuál es su análisis? ¿A qué conclusión llega usted?

-Pues mire, señor presidente. Ya que han sido tan amables de limpiar la plaza, me voy a pasar una temporada ahí con ellos. Si en algún lugar ha de salir el sol, será allá.

– Juanjo, no hay nada tan peligroso como mirar algo de un modo incompleto. Un trozo de verdad resulta ser una mentira. Sólo cuando vemos algo completo podemos extraer su esencia. Ahora estás cansado y dolorido, pero si abres la visión a todo lo vivido los últimos tiempos, verás un paisaje diferente. Es ahí donde entra la gratitud.

– ¿Quieres decir que, en vez de mirar el hecho de que no me siento bien estos días, mire todo el año para ver la composición completa?

– Exacto, amigo. Trata de recordar todo lo que este año ha sucedido y verás que cada cosa tiene que ver con las demás. Míralo con gratitud y con amor y descubrirás algo interesante: El bache de ahora es la continuación de la cima de ayer.

– Mmm, bueno, se intentará.


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La marioneta de trapo

By Blog, Cuentos terapéuticos, Talleres

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en  definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más; entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan. Y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto no sólo mi cuerpo sino también mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la  luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos. Dios mío, si yo tuviera un trozo de  vida…

No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente a la que quiero que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero dejaría que aprendiese él solo a volar. A los viejos les  enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima  de la montaña sin  saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por primera vez el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes… pero al final no me habrán servido de mucho porque, cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Autobiografía en cinco actos

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UNO

Bajo por la calle.

Hay un hoyo profundo en la acera.

Me caigo dentro.

Estoy perdido, me siento impotente.

No es culpa mía.

Tardo una eternidad en salir de él.

DOS

Bajo por la misma calle.

Hay un hoyo profundo en la acera.

Finjo no verlo.

Vuelvo a caer dentro.

No puedo creer que esté en el mismo lugar.

Pero no es culpa mía.

Todavía me lleva mucho tiempo salir de él.

TRES

Bajo por la misma calle.

Hay un hoyo profundo en la acera.

Veo que está allí.

Caigo en él de todos modos. Es un hábito.

Tengo los ojos abiertos.

Sé donde estoy.

Es culpa mía.

Salgo inmediatamente de él.

CUATRO

Bajo por la misma calle.

Hay un hoyo profundo en la acera.

Paso por el lado.

CINCO

Bajo por otra calle.

(Sogyal Rimpoché)