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Adolescentes

Trastornos en la adolescencia

By Adolescentes, Blog, Psicoterapia

El trastorno en la adolescencia es un conjunto de comportamientos que se manifiestan en una variedad de problemas conductuales y emocionales entre los jóvenes. Los trastornos son una respuesta al estrés.

La capacidad de su sistema de apoyo y su etapa de desarrollo de satisfacer sus necesidades relacionadas con el estrés son factores que contribuyen a las reacciones que tengan ante una situación determinada.

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jovenes y alcohol

Estudio del consumo de drogas en menores

By Adolescentes, Noticias

Según el estudio de consumo de drogas en menores (Estudes), la edad en que se inician los adolescentes a las drogas se ha retrasado respecto a 2014.

Aumenta el consumo de drogas en menores de edad

Sin embargo, el mismo estudio revela que la incidencia del consumo en el último año ha aumentado para las tres sustancias más consumidas (alcohol, tabaco y cannabis). Y también crece la proporción de menores que se dan atracones de alcohol, ya que un 28,3% lo hace una vez al mes.

Edad de consumo

Alcohol en menores

La edad de inició en el consumo de alcohol se ha retrasado unos dos meses respecto al estudio anterior y ha pasado de 13,9 años a 14,1.

Cannabis en menores

El cannabis, la segunda droga más consumida, se ha retrasado un mes, de 14,9 a 15.

Tabaco en menores

El tabaco se ha pospuesto unos tres meses, pasando de 13,9 a 14,2.
Y el consumo de cocaína se ha retrasado alrededor de medio año, de 14,7 años a 15,2.
En 2006, por ejemplo, los adolescentes probaban por primera vez el alcohol con 13,7 años, mientras que en 2016 lo hacen con 14,1. El inicio en el tabaco ha pasado de los 13,2 años a los 14, 2 años. Y en el caso del cànnabis, el inicio se ha retrasado medio año, de 14,5 años a 15.
Este retraso se valora como muy positivo ya que cuanto más se retrase, los adolescentes tendrán más madurez, su sistema fisiológico estará más formado, su grado de dependencia será potencialmente menor y habrán estado menos tiempo bajo los efectos nocivos de estas sustancias.

Se retrasa el consumo, pero aumentan las cantidades

Pero a pesar de este retraso, la incidencia en el consumo en el último año ha aumentado mucho. El porcentaje de menores que han probado el alcohol en los últimos 12 meses ha pasado de ser el 18,7% a situarse en el 21,1%. La proporción de ellos que ha probado el cannabis en el último año ha subido del 8,9% al 12%. Y los que han probado el tabaco han pasado del 7% al 10,8%. La cocaína es la única droga en la que se reduce el consumo en el último año: pasa del 1,4% al 1,1%.
El consumo de alcohol permanece en niveles muy elevados. El porcentaje de menores que en el último mes se hadadoun atracón alcohólico, ha subido del 26,7% al 28,3%.
El estudio se ha elaborado con encuestas realizadas a 4.300 alumnos en 91 centros educativos. Disponían de 50 minutos para responder un cuestionario anónimo.
Las prevalencias de consumo para nuevas sustancias son muy bajas. El spice es la sustancia que presenta la mayor prevalencia de consumo experimental (0,7%), seguido por la salvia y la ketamina (0,5%).
El policonsumo sigue estando presente: el 30,1% de los encuestados había consumido más de una sustancia en los últimos 30 días, siendo esta proporción superior en mujeres que en hombres (31,6% frente a 28,5%).
El 0,8% de los estudiantes sufrió en el último año un accidente de tráfico siendo el conductor. Un 25% había bebido alcohol en las dos horas previas y un 20% había consumido cannabis. El 12,5% de los alumnos había tenido relaciones sexuales sin preservativo en el último año, un 20,8% entre los que se habían emborrachado, un 28,9% en los que habían consumido cannabis y un 38,1% en los que habían consumido nueva sustancias.
Por último, el 25,6% de los estudiantes presentan un uso compulsivo de internet. Esta proporción es superior en mujeres que en hombres (28,5% frente a 22,6%), aumentado respecto a los valores de 2014 (18%).

Tratamiento para el consumo de drogas en menores

En muchos casos es determinante implementar un tratamiento realizado por profesionales del sector para evitar agravar los trastornos derivados del consumo de adicciones en menores de edad, ya sea este abusivo o esporádico.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

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Los padres y la prevención del consumo de drogas

By Adolescentes, Noticias

Hoy os traemos una visión más amplia sobre los padres y la prevención del consumo de drogas. Antes que sigas leyendo, te recomendamos el anterior post sobre el consumo de drogas en menores, y un artículo muy interesante sobre la Drogodependencias: tipos de drogas.
Los padres y la prevención del consumo de drogas es un tema actual sobretodo en la adolescencia. También en edades más adultas cuando a consecuencia de problemas sociales y familiares, entre otros. Este tema tabú puede disipar muchas dudas con una fuerte comunicación racional en familia y/o con ayuda lo más rápidamente posible.

Los padres y la prevención del consumo de drogas

Es común que cuando se habla en familias sobre las drogas, que suscite incomodidad ya que es un tema tabú para cualquier edad. En ciertas ocasiones, cuando se presentan diferencias entre las familias, suele deberse a factores estructurales y económicos.
Generalmente se argumenta que los hijos de las familias con situaciones más complicadas y precarias tienen más posibilidades de consumir drogas y de desarrollar problemas con las drogas.
Pero un hecho que se omite, tal vez por la novedad del fenómeno, es que no todos los padres y madres tienen las mismas actitudes hacia las drogas.

Experiencia de los padres y la prevención del consumo de drogas

Cada vez existen más padres y madres, de distintos estatus económicos y culturales, que han consumido o conocen por experiencia propia los consumos de drogas ilegales; este hecho es de profunda importancia porque modifica el discurso que estos padres transmiten a sus hijos. Consecuentemente, al analizar el papel preventivo de la familia, es muy importante tener en cuenta la relación que han mantenido los padres con las drogas porque de esta relación dependen las actitudes hacia las drogas.
En la actualidad, encontramos tres perfiles de padres con hijos adolescentes en función de la relación que mantuvieron con las drogas: los padres desconocedores de las drogas y que en su juventud no tuvieron ningún contacto con las drogas ilegales; los que consumieron drogas ilegales sin llegar a desarrollar problemas; y los que consumieron drogas de forma problemática.
Los padres desconocedores de las drogas ilegales, nunca las consumieron, aunque la inmensa mayoría consumieron alcohol. La mayoría tuvieron en sus redes a amigos o conocidos que consumían cannabis y observaron algunos consumos de drogas ilegales, pero a pesar de esto estaban alejados del mundo de los consumidores de drogas.
Sus fuentes de información sobre el tema han sido fundamentalmente los medios de comunicación, lo que hace que en la actualidad posean un conocimiento difuso sobre las drogas, próximo a las posiciones prohibicionistas dominantes en el imaginario colectivo. Este tipo de imaginario colectivo percibe a los consumidores como problemáticos y despreciables, a pesar de la normalización de las drogas ilegales en los últimos años.

Prevención del consumo de drogas

El otro perfil, el de los padres que han consumido drogas, es aún bastante minoritario, aunque en constante crecimiento. Existe una cohorte de personas que consumieron drogas normalmente y que progresivamente se han incorporado al rol de padre y de madre de adolescentes.
Esta nueva configuración va a suponer un reto preventivo porque cada vez va a haber menos padres desconocedores de las drogas y más padres conocedores e incluso usuarios. Ante tal novedad, los discursos preventivos dirigidos a los padres deberán adaptarse para que sean útiles y eficaces.

Padres consumidores de drogas

Los consumos de los padres pueden generar confusión en los hijos debido a que los discursos sobre las drogas, recibidos fuera del entorno familiar, principalmente en la escuela, son de tipo negativo y alarmista.
Cuando esto sucede, los padres se ven obligados a explicar clara y concisamente el porqué de sus consumos y la razón de los discursos alarmantes, y en consecuencia realizan una tarea educativa sobre el consumo de drogas desde la proximidad y el valor de sus experiencias. Estos padres sostienen distintas opiniones y actitudes hacia cada una de las drogas.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

jovenes y marihuana

Cómo intervenir cuando hay consumo de drogas en adolescentes

By Adolescentes, Noticias

El consumo rápido, el usar y tirar, el consumo del momento, ajeno a todo criterio que pueda entender el consumo como una manifestación de relación social, ha impregnado prácticamente todos los ámbitos de la vida juvenil y, en ese aspecto, las drogas son una parte más.

Atrás queda ya ese concepto de las drogas como parte de unos valores morales, sociales y humanos. Aquellos valores aprobaban drogas como el alcohol, el tabaco o el café y condenaban otras como la cocaína, la heroína, las anfetaminas o el cannabis.

Estos valores han pasado a esta juventud pero, siguiendo el criterio de usar y tirar y la cultura del presentismo, pronto se han librado del concepto de trasgresión y, si bien es cierto que una minoría se mantiene fiel a aquellos valores, la gran mayoría y de forma creciente ha integrado en su estilo de vida el consumo más o menos habitual como algo aceptado y aceptable y como un objeto más de consumo.

Ahora lo que ya preocupa no es la droga sino el posible abuso o su calidad.

El consumo de drogas en estos momentos ha dado otro salto importante para convertirse en una forma de relación social por su uso colectivo y hasta ha llegado a convertirse en una relación lúdica.

Frente a esto los padres responden. Y aquí, al contrario de lo que sucede en la juventud, la respuesta de los padres no es uniforme. Cada cual plantea afrontar la situación en función de su experiencia, de su nivel cultural, económico o social. En cualquier caso, se observan en los padres actitudes como una superprotección frente al miedo, la autoinculpación por no saber educar correctamente a sus hijos y, en los casos más graves, una falta de límites en las normas, lo que lleva a los hijos a una demanda insaciable y a los padres a caer en esa irresponsabilidad creyendo que, al satisfacer en todo a los hijos, estos serán más felices y no van a crear conflictos ni caer en la droga.

Es muy importante que los padres sepan asumir su papel y afronten la situación con criterios claros y objetivos muy definidos. Es necesario que se liberen de culpas frente a sus hijos, que asuman desde el primer día la necesidad de límites y normas, la creación de valores y la implantación de criterios en cuanto a comportamientos tanto familiares como sociales, y que renuncien a esa sobreprotección que no les deja crecer e invade su espacio de toma de decisiones como parte de su aprendizaje en la vida y, finalmente, es imprescindible generar un proyecto.

Cómo intervenir cuando hay consumo de drogas en adolescentes

Fundamentalmente, se trata de dejar patente cuáles son las reglas del juego cuando se trata de adolescentes, un grupo al que hay que interpretar en clave evolutiva, en función de su condición de adolescente.

Las cuestiones a resolver son de dos tipos:

  • Cuándo considerar que los usos de drogas son problemáticos
  • Cuándo decidir una intervención sobre ellos

Es muy probable que los adolescentes entren en contacto con los usos de drogas y que algunos de ellos tengan consumos problemáticos.

Razonablemente, parece que se debería hacer algo. Sin embargo, está comprobado que no sirve cualquier intervención, y se hace necesario elegir el momento oportuno en el que intervenir.

No está claro cuál es el problema y si son ellos o los adultos que les rodean quienes lo tienen.

Resulta, finalmente, que los adolescentes son sujetos en construcción y no todos los momentos son oportunos ni todas las formas de intervención son adecuadas.

Sobre todo cuando la preocupación inicial por los adolescentes nace de la experiencia de trabajo con jóvenes que llegaron a destruirse con algunos usos de drogas, o cuando como padres surge la preocupación sólo por eso, se tiende a hacer un acercamiento inadecuado.

La destrucción ya conocida o intuida, genera una gran angustia. Además, se sabe que casi todos los que llegaron a esa situación comenzaron cuando eran adolescentes. Parece como si la responsabilidad impidiera quedarse con los brazos cruzados, como si hubiese que intervenir a toda costa.

Habría que empezar por decir que prestarles atención no siempre significa hacer algo. No siempre la respuesta ha de ser actuar, hacer. A menudo, habrá que saber no hacer nada. Un no hacer que significa observar, seguir de cerca, estar al tanto, ser receptivos, tener paciencia y calmar la angustia, seguir a su lado cuando se pueda y se deba hacer algo, si es que finalmente hace falta.

Para calibrar el grado del problema, no existen recetas fijas. No hay parámetros lineales que digan cuándo están realmente en un mundo de usos problemáticos que hacen inevitable la intervención.

El uso de la amenaza, de la destrucción posible con la que pueden encontrarse, el intento de traspasarles sin matices la preocupación, puede conducir, además, a la profecía autocumplida.

Las historias de los adolescentes están llenas de problemas creados por la angustia desproporcionada y anticipada.

Sugerencias, propuestas, límites, ideas, sobre un asunto como el de determinados usos de drogas que sólo los adultos perciben como problema, sólo hacen mella en los adolescentes cuando se dan en el seno de otras propuestas y sugerencias, cuando se es capaz de despojarlas de dramatismo.

La advertencia sobre la no neutralidad delas intervenciones y sobre la dificultad de encontrar el momento oportuno y la forma adecuada, no es específica de las drogas. Tiene que ver con la educación y con las intervenciones terapéuticas de cualquier otro estilo.

Los profesionales responsables suelen hacerse dos preguntas: ¿Es realmente el problema tan grave como aparenta? ¿Es conveniente intervenir ahora?

La primera duda se plantea porque la experiencia enseña que muchísimas cosas aparentemente graves que pasan en la adolescencia, tienen que ver con su condición adolescente.

A la vez, los padres piden ayuda para soportar la preocupación. Necesitan mayores dosis de paciencia y el convencimiento de que con la salida de ese estado adolescente, muchas cosas encontrarán solución.

Necesitan poder transformar la angustia y la tendencia de saber qué hacen sus hijos por una preocupación y una capacidad de observación razonables.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

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Prevención del consumo de drogas en escolares

By Adolescentes, Noticias

Prevención del consumo de drogas en escolares

Hay que dejar de estigmatizar a la escuela y más bien apoyarla en su difícil desafío. Aunque los colegios son islas de protección, no por eso dejan de ser reflejo de las realidades de las familias y comunidades que los integran y rodean.

Hay que apoyar a las organizaciones constructivas que generen alternativas a las pandillas, y no discriminar a los chicos que alguna vez tuvieron un evento de consumo excepcional.

Hay que educar para la ciudadanía y la convivència, para que niños, niñas y jóvenes aprendan a tomar decisiones y a vincular esas decisiones a un proyecto de vida sólido. Es necesario fomentar liderazgos positivos y ofrecer formación integral y no solo académica.

Hay que identificar y atender riesgos. En particular, fortalecer los sistemas de alertas frente a situaciones concretas potencialmente dañinas, y trabajar en equipo entre familias, colegios y autoridades educativas en una estrategia pedagógica preventiva, ampliando el número de orientadores y profesionales de apoyo y multiplicando los recursos para identificar y atender casos cuya solución puede ser liderada desde el mundo escolar.

Es preciso identificar nítidamente el grado de incidencia de las drogas en colegios y en entornos, calle a calle y parque a parque, y su relación con la estrategia del narcotráfico para controlar los ambientes escolares a través de pandillas que reclutan e inducen a los estudiantes al consumo (sin hacer que esa información se use para señalar).

Hay que hacer prevención terciaria-terapéutica. Los chicos y chicas con problemas de consumo frecuente, o que apoyan a los expendedores, requieren de un programa para atenderlos durante periodos largos, combinando aulas de aceleración y programas de inclusión en la escuela, con manejo en instituciones especializadas.

Y, mediante programas de resocialización, ofrecer opciones de retorno a la educación y al trabajo a quienes han entrado en el mundo delincuencial, pero pueden salir de él con acompañamiento adecuado.

Hay que judicializar y condenar a narcotraficantes.

Por último, hay programas bien orientados y áreas en las que las escuelas nos hemos quedado cortas, como la comunicación con las familias.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

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Sobre los jóvenes y el alcohol

By Adolescentes, Alcohol, Noticias

Bajo el título de ‘Nocturno’, el escritor AntoniPuigverd ha publicado en e lperiódico La Vanguardia una columna de opinión donde critica la relación, cada vez más preocupante, entre los jóvenes y el consumo abusivo de alcohol. Por su interés, reproducimos aquí parte del artículo:

‘La moda del botellón quizás se inició en Lloret. Hace más de 25 años que vi a rebaños de jóvenes turistas comprando en tiendas cercanas a la playa grandes envases de Fanta y Coca Cola y también de vodka y ginebra baratas, que se acarreaban a la arena para pasar toda la noche por cuatro perras y unos cuantos vómitos. Nacido donde fuere, pero claramente vinculado al turismo, el fenómeno de la ingesta bulímica de alcohol se ha generalizado en todas partes.

Parece imparable, el fenómeno de los jóvenes que se agrupan al son de ruidosa música, no para ligar, hablar o divertirse, sino para ingerir enormes cantidades de alcohol barato, sin olvidar las sustancias químicas. Es una fatalidad que a todo el mundo le parece ya naturalísima. Empezando por los padres de estos jóvenes, indiferentes a que sus hijos aprendan a ir solos por el mundo y a colonizar la noche guiados preferentemente por la ginebra y el wodka.

Por otra parte, muchos ayuntamientos promocionan indirectamente estos encuentros, como se ve cada año con las famosas fiestas de Gracia o Sants. O, finalizado el verano, con las Fires de Girona, que funcionan, desde hace décadas, como un ritual de paso de la infancia a la edad adulta: grandes borracheras iniciáticas de preadolescentes en masa que pierden la inocencia en el espejo de sus vómitos.

Que en este contexto obsesivamente alcohólico se produzcan peleas forma parte de la lógica de esta patria nocturna en la que los jóvenes revientan los fines de semana y dañan el reposo de sus propias vacaciones. El alcohol ingerido compulsivamente bestializa, además de destrozar estómagos, hígado y cerebro. Que la bestialización desemboque en la muerte de un chico italiano a coces y puñetazos también tiene lógica. No puede extrañar, finalmente, que los que contemplan la pelea, incitados por el wodka, obnubilados por la ginebra, excitados por el tumulto del grupo, como una manada de lobos ante los despojos de una presa, aplaudan los golpes, fotografíen la matanza y la celebran, como los bárbaros antiguos los sacrificios.

Oscar Wilde, que no tuvo una vida fácil, hablaba así de los padres: primero los amamos, más tarde los juzgamos y, finalmente, quizás los perdonamos. No sé si estas generaciones, cuando llegue el momento, perdonarán a sus padres por haberlos abandonado tan alegremente en manos del alcohol’.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

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Prevención del abuso de sustancias

By Adolescentes, Noticias

Los problemas relacionados con las drogas se originan a partir de interacciones complejas de múltiples factores. Prevenir la adicción y otros aspectos del abuso de sustancias es difícil. Son muchos los intentos que han resultado infructuosos: las tácticas para infligir miedo, la educación básica sobre drogas, los programas educativos para resistirse a las drogas y el incremento de la autoestima. Hay otros programas más prometedores, como las sesiones interactivas para enseñar tácticas para combatirla presión de los demás para consumir drogas. Los programas de influencia social combinan múltiples estrategas que han demostrado su eficacia para disminuir el consumo de drogas. Lamentablemente, ningún programa ha conseguido evitar el abuso de drogas de todos los participantes y el impacto de los esfuerzos en la prevención a menudo se disipa rápidamente. Acabar con los problemas relacionados con las drogas continúa siendo un reto.

Los esfuerzos para prevenir el daño causado por las drogas son tan antiguos como ellas mismas; algunos se basaban en castigos. Algunos de los intentos actuales para reducir al mínimo los problemas relacionados con las drogas son menos severos y nacen de programas desarrollados a finales de la década de los sesenta y comienzos de la de los setenta. En aquella época, el incremento repentino del consumo de cannabis, barbitúricos, anfetaminas y alucinógenos causó gran preocupación a muchos adultos y pronto se diseñaron programas para incrementar el miedo ante las consecuencias adversas de las drogas; desafortunadamente, parte de la información era exagerada o claramente incorrecta. Estos errores afectaron de manera negativa a la credibilidad de las presentaciones y consiguieron que los jóvenes dudaran del contenido de los programas. En consecuencia, se demostró que las tácticas para infligir miedo eran ineficaces para prevenir el consumo de alcohol y otras drogas. Resulta paradójico que algunos adolescentes rebeldes tomaron las amenazas de las consecuencias negativas como un reto. Es posible que comenzaran a consumir drogas en un intento de mostrar su coraje; por tanto, a veces, este tipo de tácticas tiene el efecto contrario.

Tal vez como reacción al poco éxito de las tácticas para infligir miedo, algunos expertos en prevención adoptaron un enfoque contrario; facilitaron información objetiva sobre sustancias ilegales y sus consecuencias, si exagerar ni hacer dramatismo. Pero, a pesar del mayor conocimiento, este enfoque a menudo no tenía ningún impacto sobre el consumo de drogas. Algunos participantes se convertían simplemente en consumidores con más conocimientos. Estos programas incrementaban eventualmente de forma indeseable la curiosidad sobre las sustancias ilegales. No obstante, muchos programas incluyen todavía información objetiva para aumentar su credibilidad.

Otro enfoque diseñado para disminuir el abuso de drogas se centra en reforzar la autoestima, que se correlaciona con el consumo de drogas en algunos estudios, lo que sugiere que la mejora en la percepción de uno mimo podría prevenir el abuso de sustancias. Los programas de este tipo incrementaron la autoestima de forma considerable. Paradójicamente, algunos estudios demostraron que un incremento de la autoestima se asociaba a un mayor consumo de drogas. Quizás estos individuos se sentían tan seguros de sí mismos que pensaban que podrían relacionarse con las drogas sin tener problemas.

Los enfoques de influencia social para prevenir el abuso de drogas han alcanzado un éxito considerable. Estos programas combinan distintas técnicas para prevenir la presión social a favor del consumo.

Los elementos exclusivos de los programas de influencia social son: incrementar la conciencia sobre el número real de consumidores de drogas, incrementar la capacidad para negarse a consumir drogas cuando alguien las ofrece y combatir la presión social que fomenta el consumo de drogas.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.