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¿Qué es un politoxicómano?

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Una persona politoxicómana es la que, a lo largo de su vida de adicción, desarrolla el hábito de combinar, en períodos cortos, el consumo de diferentes estupefacientes, para conseguir diferentes sensaciones psicológicas, físicas y emocionales.

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drogas

Duración de las drogas en el organismo, sangre y orina; ¿Cuanto tiempo duran?

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La duración de las drogas en el organismo depende de cada droga, es decir, permanecen un tiempo variable en nuestro organismo. ¿Cómo son detectadas? ¿Con qué medios? ¿A partir de cuánto tiempo se hacen indetectables?

¿Cómo se detectan las drogas en el organismo?

La duración drogas en sangre y orina  son las más conocidas y efectivas a la vez. De hecho, la orina es el medio más utilizado para detectar si alguien ha consumido alguna droga, ya que en la orina la sustancia se acumula en mayor cantidad que en la sangre.

El cabello es otro recurso importante para detectar un consumo de drogas, dado que todas las sustancias se acumulan en el pelo durante meses y persisten en él a pesar de lavarse la cabeza o teñirse el pelo. Pero hay que tener en cuenta que para que la sustancia consumida llegue al pelo, tienen que pasar, como mínimo, 10 días del consumo, que la cantidad de droga que se acumula en el pelo es directamente proporcional a la cantidad consumida, y que el pelo puede revelar si se trata de un consumo ocasional o frecuente.

Por eso se utiliza el análisis del cabello para comprobar un consumo de drogas por mandato judicial, en problemas que van desde la custodia de los hijos a un accidente de tráfico.

La saliva es otro detector de tóxicos, aunque tiene el inconveniente de que puede contener metabolitos que enmascaren el resultado, de forma que no siempre se trata de un análisis exacto, por lo que un positivo ha de confirmarse con otros análisis complementarios. A pesar de ello, se utiliza en los controles de conductores.

Y lo que ahora urge es poder desarrollar la tecnología necesaria para detectar drogas de síntesis en el organismo, ya que en la actualidad son muy difíciles de detectar porque varían de composición con mucha frecuencia.

¿Y cuánto tiempo permanece una droga en el organismo?

Cuanto dura la Marihuana en el organismo

La marihuana es detectable 14 días en sangre, 90 días en el pelo y 30 días en la orina.

Cuanto duran los barbitúricos en el organismo

Los barbitúricos permanecen 2 días en la sangre, 90 días en el pelo y 4 días en la orina.

Cuanto dura la Cocaína en el organismo

La cocaína se detecta 2 días en sangre, 90 días en el pelo, y 4 días en la orina.

Cuanto dura el MDMA en el organismo

El MDMA estará presente en el organismo 2 días en la sangre, 90 días en el pelo y 4 días en la orina.

Cuanto dura la Heroína en el organismo

La heroína la hallaremos en la sangre durante 8 horas, hasta 90 días en el pelo y 6 días en la orina.

Cuanto dura el LSD en el organismo

El LSD está 3 horas en la sangre, 3 días en el pelo y 3 días en la orina.

Cuanto dura las Anfetaminas en el organismo

Las anfetaminas están presentes 12 horas en la sangre, 90 días en el pelo y 3 días en la orina.

Cuanto duran las Metanfetaminas en el organismo

Las metanfetaminas se detectan 37 horas en la sangre, 90 días en el pelo y 6 días en la orina.

Cuanto dura el Alcohol en el organismo

El alcohol está presente 12 horas en la sangre, 90 días en el pelo y 5 días en la orina.

(Fuente: Centro de Investigación y Tratamiento de Adicciones, y El País)

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

embarazada y alcohol

¿Se puede beber alcohol durante el embarazo?

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Los argumentos para no beber alcohol durante el embarazo pueden ayudar a entender lo complicado que puede resultar un embarazo si se consume.

¿Se debe renunciar al consumo de alcohol durante el embarazo?

El British Medical Journal, una de las más conocidas publicaciones médicas del mundo, ha planteado en sus páginas este debate.
Algunos expertos concluyen que se debería apostar de forma clara por la abstención. Sin embargo, el Departamento de Salud del Reino Unido recomienda que las mujeres embarazadas eviten el alcohol, pero contradice el consejo dando un nivel aparentemente seguro de alcohol en el embarazo: si una mujer elige beber, no debe tomar más de cuatro unidades a la semana.
Y, asimismo, el Instituto Nacional para la Salud y Atención de Excelencia, hace hincapié en evitar el consumo de alcohol en los tres primeros meses de embarazo porque está asociado a abortos espontáneos.
En EE UU, por su parte, la postura oficial es que no se conoce una cantidad segura de alcohol durante el embarazo, un momento seguro para beber, ni un tipo seguro de alcohol. A las mujeres embarazadas de Canadá, Dinamarca, Francia, Noruega, Israel, México, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda, España, Países Bajos y Escocia también se les aconseja que se abstengan del alcohol.

Argumentos para no beber alcohol durante el embarazo

1. Cerca de 4.000 artículos publicados confirman la teratogenicidad del alcohol.
No hay evidencias de que el alcohol sea beneficioso para el embrión y el desarrollo fetal. La teratogenicidad ha sido concluyentemente mostrada en estudios clínicos, conductuales y epidemiológicos, y los efectos teratogénicos incluyen el síndrome alcohólico fetal, el retraso mental, anomalías del desarrollo y el comportamiento y un bajo peso al nacer.
Los estudios clínicos no pueden detectar pequeños efectos en el desarrollo cerebral. Es imposible asegurarle a una mujer que bebe moderadamente durante el embarazo que el alcohol no causa un pequeño descenso del cociente intelectual de su hijo.
Un meta análisis de 2014 mostró que el consumo de tan solo dos vasos de vino en todo el embarazo puede afectar negativamente al comportamiento del niño y sus resultados en la escuela.
Por ello, las pruebas sobre el consumo moderado de alcohol en el embarazo no son lo suficientemente fuertes como para excluir los riesgos. La ausencia de evidencias no equivale a la certeza de la ausencia de daños.
2. El alcohol no es esencial para la salud
El balance relativo del alcohol en cuanto a beneficios y riesgos se inclina claramente del lado de los riesgos. El alcohol no es esencial para la salud o el bienestar de una mujer embarazada y se sabe que es teratogénico para el bebé.
No es una droga que vaya a ser alguna vez prescritaen el embarazo, y no es una droga que deba ser nunca recomendada.
3. El daño sobre el feto no se identifica al momento
El nivel de alcohol y el momento en el que se produce un daño al feto se desconoce y tiende a variar de un embarazo a otro. La nutrición, el genotipo, el fenotipo, la etnia, el metabolismo y el consumo de tabaco también afectan.
La influencia de cada una de estas variables nunca se puede conocer del todo para cada embarazada; el único consejo ético que se puede dar es la abstinencia del alcohol en el embarazo.
4. Posibilidad de aborto
Hay algunas evidencias de que el alcohol en el primer trimestre puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

¿Qué efectos tiene el alcohol durante el embarazo?

Cuando bebes alcohol durante el embarazo, el alcohol pasa rápidamente por tu torrente sanguíneo, y pasa por la placenta hasta llegar al bebé. El bebé procesa el alcohol más despacio que un adulto, por lo que puede acabar reteniendo niveles de alcohol superiores a los de la madre.
Consumir alcohol estando embarazada pone en peligro el desarrollo del bebé. Por un lado aumenta el riesgo de abortos espontáneos, no deseados incluso puede que el bebé nazca sin vida.
Por otro lado, incluso por consumir tan solo una bebida alcohólica al día, repercute negativamente aumentando el riesgo de que el bebé pueda nacer con un peso inferior al necesario, además de provocarle futuros problemas diversos de aprendizaje, del habla, de atención y de hiperactividad.
Puedes leer más información aquí sobre el alcoholismo fetal.

¿Y si necesito ayuda para dejar el alcohol durante el embarazo?

No beber alcohol durante el embarazo puede ser una tarea difícil si se ha cogido el hábito de consumir alcohol a diario o con cierta frecuencia.

  • Lo más recomendable es visitar un centro de adicciones para recibir ayuda con el alcohol durante el embarazo. CITA es un centro especializado en tratamientos para dejar el alcohol y la primera visita es gratuita.
  • Infórmate bien sobre el alcoholismo y recibe ayuda especialista.

¿Y si tomé un poco antes de saber que estaba embarazada?

Si has consumido alcohol durante el embarazo antes de que te tocara la menstruación, no te asustes. Es probable que no se dañen al bebé.
Evita rotundamente la copa de vino o la cerveza que los no expertos comentan que puedes beber.
Lo más importante ahora es centrar tus esfuerzos en cuidarte todo lo posible. Una de las mejores opciones que puedes tomar es no consumir alcohol durante el resto del embarazo.

Cerveza, vino y embarazo

Ten en cuenta que todas las cervezas y muchos vinos catalogados como «sin alcohol» puede contener alcohol en dosis muy bajas, por lo que en realidad sí contienen alcohol.
Regularmente contienen menos de 0.5% (el contenido de alcohol de una cerveza es de 5%).

hombre de pastillas

¿Se puede mezclar alcohol y medicamentos?

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Son muchas las medicinas que de una u otra manera influyen en el sistema nervioso modificando sus actividades. Unas lo hacen porque precisamente ésa es su misión: son los productos utilizados para el tratamiento de cualquier trastorno psíquico o nervioso, como el insomnio, la depresión, la ansiedad, etc.

Hoy día se trata de fármacos muy extendidos entre la población y será excepcional la casa donde no se encuentre alguno de ellos.

Otros tienen esa acción como efecto secundario de su verdadera utilidad: algunos medicamentos contra la hipertensión arterial o de los que se utilizan en ciertos trastornos digestivos, anticatarrales, antigripales, etc.

La mezcla de alcohol con cualquiera de estos productos medicamentosos puede resultar auténticamente explosiva, aún más si se pretenden mezclar drogas y medicamentos.

Problemas de mezclar alcohol y medicamentos

Los efectos sedantes o estimulantes sobre el sistema nervioso del medicamento se añaden a los de igual tipo que produce el alcohol, y la consecuencia natural es un exagerado estímulo o una igualmente exagerada depresión que supera con mucho lo que puede tolerar el organismo.

Todos los medicamentos expresan en sus prospectos las posibles contraindicaciones de su consumo junto con el alcohol. Pero una mayoría de las personas que han de seguir un tratamiento ignoran el peligro al que están expuestas.

Otras veces la mezcla se hace de manera voluntaria, buscando precisamente con ella la potenciación de estos efectos, en la creencia de que van a disfrutar más con el alcohol.

Como son muchos los medicamentos de este tipo, una medida práctica de utilidad general consiste en que toda persona que esté recibiendo medicación de cualquier tipo debe abstenerse absolutamente de tomar siquiera una pequeña cantidad de alcohol.

Si padeces de adicción al alcohol y quiere deshabituarte, en CITA tenemos un tratamiento para dejar de beber. Ayúdate y recupera tu vida.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

no al alcohol

Cómo saber si soy adicto al alcohol

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Hoy os queremos presentar un contenido sobre el alcoholismo en todas sus etapas y terrenos. ¿Qué opina la OMS del alcoholismo? ¿Cómo trata el mercado del alcohol a los jóvenes? ¿Qué provoca realmente la adicción al alcohol? Sigue leyendo y sabrás el por qué y el como te todo esto.
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¿Y cómo saber si soy adicto al alcohol?

Responder positivamente a alguna de las preguntas de un test estándar nos puede ayudar a determinar si tenemos un problema con el alcohol y debemos buscar la ayuda profesional de una clínica de desintoxicación para una posterior deshabituación del alcohol.
¿Necesitas beber alcohol diariamente? ¿Perjudica el alcohol tu trabajo o los estudios? ¿Bebes más que antes o más de lo que quisieras? ¿Tu entorno te ha advertido que bebes demasiado?¿Mientes al referirte a tu consumo de alcohol? ¿Beber perjudica a tu pareja, a tu familia o a tus amigos? ¿El consumo de alcohol te acarrea problemas de salud? ¿Te gustaría dejar de beber pero no puedes?

El Alcoholismo en jóvenes

Además, los jóvenes cada vez beben más y empiezan a beber alcohol a una edad más temprana y cada vez se reduce más la media de edad de las personas que ingresan para desintoxicarse del alcohol. Entre las razones que incitan a ingerir alcohol en la adolescencia, destacan fundamentalmente la búsqueda del contacto social y sexual, disfrazar nuestras inseguridades y carencias o alcanzar una euforia que no obtenemos espontáneamente.

¿Qué provoca la adicción al Alcohol?

Lo que provoca una adicción como la del alcohol, no es la sustancia química ni el hecho de que esta sustancia provoque un síndrome de abstinencia, ni el modo en que pueda afectar el alcohol a nuestro cerebro. La verdadera causa de la adicción tiene que ver fundamentalmente con nosotros mismos. Por eso, la labor fundamental en una clínica de tratamiento de la adicción al alcohol es una terapia que permita indagar en las razones de nuestro abuso.
Es cierto que una persona no puede convertirse en adicta si no empieza a tomar alcohol, pero también es poco probable que siga ingiriéndolo si no obtiene del alcohol ningún beneficio. En el caso concreto del alcohol, lo que buscamos al consumirlo es vivir en un mundo sin problemas y sin dolor, ya que el alcohol nos permite adormecer los conflictos. Generalmente, el alcohólico busca también la compañía de los demás y el alcohol destruye las barreras y las inhibiciones y provoca la sensación de pertenecer a un grupo. Y si para ello se adopta un patrón de conducta de gran bebedor y mucha reiteración, se puede llegar a ser un adicto.

¿Qué es la intoxicación Alcohólica?

La intoxicación alcohólica puede conducir al coma alcohólico y a la muerte. Y un consumo crónico de alcohol produce dependencia física. Cuando alguien ha estado bebiendo durante un largo tiempo y abandona el hábito abruptamente, el síndrome de abstinencia puede ser grave e incluso mortal.
En la actualidad, el alcohol provoca la intoxicación más común y es el primer motivo de ingreso en las clínicas de tratamiento de adicciones.

La Cultura del alcohol

Entre los antiguos griegos y romanos, la embriaguez antes de la denominada segunda edad era una práctica mal considerada socialmente; hasta los cuarenta años, el vino se tomaba mezclado con agua. El consumo de alcohol estaba asimismo mal visto entre las mujeres, a diferencia de lo que ocurría entre celtas y germanos, entre los que, además, la ingestión de bebidas alcohólicas se permitía desde la adolescencia.
En el ámbito religioso, el vino, despreciado por el budismo y el islamismo, alcanzó notable consideración entre los judíos; el cristianismo lo consideró punto de partida para la transubstanciación en la sangre de Cristo.

Actualidad del alcoholismo

Hoy en día, el alcohol goza de gran aceptación social y resulta, en general, bastante accesible. Se encuentra asociado a hábitos alimenticios y de diversión, e incluso, en algunas ocasiones, se vincula a determinados ritos de paso a la vida adulta.
Aproximadamente un 14% de la población adulta presenta dependencia alcohólica, por lo que el alcoholismo se ha convertido en una lacra social que motiva la mayor parte de demandas de ayuda en los centros de tratamiento de las adicciones.
El alcoholismo es más frecuente en hombres que en mujeres, en una proporción de 5 a 1. La mujer tiende a retrasar el momento de inicio de la ingesta de alcohol con relación al hombre y, consecuentemente, los trastornos asociados también aparecen con posterioridad.
Hoy, la edad en que los jóvenes comienzan a ingerir alcohol es cada vez más temprana. La gran mayoría de los menores de veinte años toman bebidas alcohólicas, lo que motiva numerosos ingresos por intoxicación aguda en el servicio de urgencia de los centros hospitalarios.

Tipos de bebidas alcohólicas

Dentro de las bebidas alcohólicas podemos distinguir tres tipos en función de su graduación. En primer lugar, se encuentran las llamadas ‘sin alcohol’, por ejemplo algunas cervezas que, a pesar de ser anunciadas como no alcohólicas, tienen una graduación de 0,8 a 1 grados.
Las de graduación intermedia son bebidas fermentadas, que se elaboran dejando reposar, durante un tiempo y a una temperatura apropiada, determinados vegetales y frutas con mucha glucosa. Finalizado el proceso, la sacarosa se convierte en alcohol (fermentación alcohólica). Las más habituales son el vino (11-12 grados) y la cerveza (4-5 grados).
Por último, hay que mencionar las bebidas destiladas. Para su obtención se hierven las bebidas fermentadas, proceso que elimina parte del agua que éstas contienen, aumentando por tanto, su graduación alcohólica. Las más consumidas son el whisky (50 grados), la ginebra (40 grados) y el ron (40-50 grados).
Si tienes problemas, en Clínicas Cita podemos ofrecerte un tratamiento del alcoholismo. Llámanos o deja un formulario de consulta.

La OMS sobre el Alcoholismo

Según la OMS, el elevado consumo de alcohol y tabaco podría provocar una reducción significativa de la esperanza de vida de los europeos, ya que nuestro continente tiene los niveles más altos de consumo de tabaco y alcohol del mundo. Y de ello dan fe los porcentajes de ingresos en las clínicas de tratamiento del alcoholismo.
La permisividad social, política y económica con el más peligroso y terrible de los tóxicos adictivos, el alcohol, acaba implicando un alto coste personal, familiar y social, multiplicando las demandas de ayuda en los centros de desintoxicación y deshabituación del alcohol.
Cada año, el 40% de los accidentes de tráfico con resultado de muerte en nuestro país están relacionados con el consumo de alcohol, en la mitad de los casos de violencia de género el agresor presenta intoxicación o problemas con el alcohol, y se han determinado 60 patologías médicas y psiquiátricas con el alcohol como agente causal prioritario.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

control de drogas

Tipos de alcoholismo y significado de alcohólico

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¿Cuantos tipos de alcohólicos existen? ¿Cómo saber si soy alcohólico? Muchas personas quieren saber los tipos de alcoholismo y sus consecuencias para poder identificar o identificarse con un patrón de adicciones y descubrir si, efectivamente, ellos mismos son alcohólicos o alguien de su entorno. La realidad sobre qué tipo de alcoholismo hay solo puede identificar un problema, y es el alcoholismo en general.

Por norma general, puedes contactar y realizar una primera visita gratuita en un centro de adicciones para evaluar tu caso o el de un familiar para un posible tratamiento de adicciones.

Veamos primero cuando se considera alcohólico una persona, es decir, echemos un vistazo al término «persona alcohólica definición» para poder aclarar algunos términos y saber cuándo se considera alcohólica una persona.

¿Qué significa ser alcohólico?

Por lo general, nadie asumirá en primera instancia que es un alcohólico, pero se considera que una persona tiene problemas con el alcohol cuando continúa bebiendo a pesar de que el consumo de alcohol está interfiriendo de forma negativa en su vida, ya sea en su salud, en su equilibrio psicológico, en su trabajo, en su vida familiar, en su imagen social, etc. Más aún, es un problema que afecta a su libertad.

La dependencia del alcohol es un problema serio que afecta a la salud de la persona que la padece en el sentido más amplio de la palabra. Cuando se es alcohólico, se desarrolla la dependencia del alcohol va perdiendo su capacidad de decidir si bebe o no bebe en determinadas situaciones, va perdiendo poco a poco el autocontrol de su propia conducta; en definitiva, va perdiendo su libertad.

Podemos por tanto considerarlo una enfermedad porque afecta al equilibrio personal de quien la padece y de los que le rodean y porque es necesario un tratamiento adecuado para recuperarse de la misma. En cambio, no es una enfermedad corriente que se pueda curar tomando determinados medicamentos, mediante una operación quirúrgica o algún otro procedimiento médico habitual.

No todas las personas reaccionan ante el consumo de alcohol de la misma manera. Sin embargo, esto no quiere decir que la dependencia del alcohol esté determinada por la genética, sino que reside en un conjunto de variables que terminarán haciendo que una persona alcohólica modifique su comportamiento.

Al igual que, cuando varias personas toman el sol, su piel reacciona de forma diferente, existen diferencias individuales que hacen a algunas personas más sensibles al alcohol y, por tanto, a que desarrollen dependencia con mayor facilidad.

De todos modos, cualquier persona que beba en exceso puede convertirse en adicta al alcohol en más o menos tiempo.

Tipos de Alcohólicos

No todos los que beben habitualmente tienen por qué convertirse en alcohólicos. ¿Existen individuos con mayor predisposición que otros a caer en el alcoholismo? Sin duda sí.

Abundan los estudios que demuestran que los hijos de alcohólicos tienen más posibilidades de convertirse, a su vez, también en alcohólicos.

Esta predisposición tiene que ver, según se ha comprobado en distintos trabajos, con factores sociales y ambientales, pero también con factores genéticos.

Entonces, ¿alguien puede estar “condenado” a ser alcohólico? Ni mucho menos. La predisposición, tanto genética como social o ambiental, no deja de ser un condicionante, más o menos influyente, pero nunca absolutamente determinante.

Del mismo modo, mucha gente genéticamente condicionada a tender al sobrepeso lo controla sin problemas gracias al ejercicio y una dieta sana.

¿Cuántos tipos de alcoholismo existen, entonces? Jellinek describió los tipos de alcohólicos clasificándolos en cinco grupos. Las categorías de Jellinek son antiguas (1952) pero su clasificación ha tenido mucha influencia en modelos posteriores.

Si deseas conocer qué tipos de alcoholismo hay, Jellinek los definió según el carácter del alcohólico y su comportamiento. Éstos, son:

  • Alcohólico ALFA: Es el tipo de bebedor al que podemos caracterizar como enfermo psíquico. El alcóholico alfa presenta una dependencia del alcohol psicológica, pero no física. No existe, por tanto, síndrome de abstinencia. El consumidor mantiene el control sobre el consumo, pero no lo abandona porque utiliza la sustancia para paliar algún dolor emocional o psíquico.
  • Alcohólico BETA: Bebedor excesivo regular. Tampoco existe dependencia fisiológica. Los factores socioculturales son determinantes. Presentan complicaciones alcohólicas como gastritis, cirrosis hepática, etc.
  • Alcohólico GAMMA: Bebedor Alcoholómano. Existe dependencia fisiológica, pero también una gran importancia de los factores psicológicos, que son los más importantes. En estos casos son relativamente frecuentes largos periodos de abstinencia.
  • Alcohólico DELTA: Bebedor alcoholizado. Dependencia fisiológica y psicológica. Los factores sociales son determinantes, son bebedores sociales incapaces de largos periodos de abstención. Es un perfil de progresión lenta.
  • Alcohólico EPSILON o DIPSOMANIA: Bebedor episódico. el estado habitual de abstinencia o consumo moderado se interrumpe por episodios de ingesta masiva de alcohol.

Cuando una persona se considera alcohólica, lo ideal es llevar a cabo un tratamiento para alcoholismo, con un proceso de deshabituación al alcohol. La mayor parte de los alcohólicos que solicitan tratamiento, son personas de edad media, que tienen un trabajo estable, un núcleo familiar no desestructurado, y seguridad social.

Al tratarse de alcohólicos socialmente integrados, los procesos de deshabituación y reinserción se confunden, puesto que no ha llegado a producirse una verdadera marginación social que infiera con las distintas etapas del alcoholismo.

Una vez el paciente está desintoxicado, hay que plantearse qué sentido tiene realizar un seguimiento de su evolución. Cabe la posibilidad de que, a mayor cantidad de tratamiento, mejor respuesta terapéutica.

En una muestra de 308 alcohólicos en seguimiento durante un año, se observaron porcentajes de abstinencia muy superiores entre los pacientes que continuaron en tratamiento frente a los que lo abandonaron. Del mismo modo, la utilización de grupos psicoterapéuticos mejoró sensiblemente el pronóstico de los pacientes.

Una vez el paciente se halla abstinente de bebidas alcohólicas, es preciso fijar los objetivos que se persiguen mediante el programa terapéutico. Aunque existen programas dirigidos a obtener un consumo moderado de bebidas alcohólicas, deben ser de uso exclusivo con pacientes jóvenes que presenten abuso de alcohol pero no reúnan los criterios diagnósticos del síndrome de dependencia alcohólica.

Los verdaderos alcohólicos deben ser incluidos en un programa terapéutico orientado a la abstinencia.

No obstante, la abstinencia no es un fin sino un medio. Los objetivos finales del tratamiento pueden resumirse en tres:

  • Aprender a vivir en abstinencia en una sociedad consumidora de bebidas alcohólicas, de forma que dicha abstinencia se convierta en un hábito cotidiano que se pueda mantener sin esfuerzos espaciales.
  • Comprender la vinculación patológica establecida con el alcohol y adquirir conciencia de enfermedad. Desde esta perspectiva, el paciente puede asumir su biografía, entendiendo que en muchas ocasiones su conducta no era más que el síntoma de su enfermedad.
  • Recuperar las responsabilidades perdidas en el ámbito familiar, laboral y social.

Los instrumentos terapéuticos a utilizar en esta fase del tratamiento pueden dividirse en tres grandes grupos:

  • Farmacológicos: interdictores del alcohol, fármacos que disminuyen la apetencia por el alcohol, tranquilizantes menores, antidepresivos, neurolépticos, y medicación coadyuvante, como el complejo vitamínico B.
  • Psicológicos, como la psicoterapia individual y grupal.
  • Institucionales, como los pisos intermedios, los talleres ocupacionales, los hospitales de día o los hospitales de noche.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

hombre encadenado a alcohol

¿Cómo se desarrolla una adicción al alcohol?

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¿Cómo se desarrolla una adicción?

Hay conductas que no llegan a convertirse en hábitos, ya que se realizan de una forma puntual. Por ejemplo, hay personas que eventualmente juegan a las máquinas tragaperras, toman una copa, etc. Esta eventualidad no estando asociada a unas circunstancias concretas, lo que no se desarrolla un hábito de conducta. La eventualidad de las conductas suponen un síntoma o una realidad de la adicción o no adicción.

Si alguien bebe alcohol de una forma continua ante ciertas circunstancias y establece unos patrones de conducta, hablamos de hábito. Si efectivamente se está generando un hábito, comenzaríamos a hablar de que necesita un tratamiento de adicción al alcohol. Si al volver del trabajo se toma unas cervezas, se produce una asociación que favorece el desarrollo de un hábito. Esto no tiene porqué ocurrir de forma diaria pero debe desvincularse del hábito para ser un acción aislada de este.

El límite del hábito al Alcohol

Cuando hablamos de un hábito relacionado con una conducta potencialmente adictiva, como en el caso del alcohol, puede desarrollarse una adicción. O puede que simplemente se quede en un hábito. La línea que establece los límites entre adicción o conducta, se basa en que la acción potencialmente adictiva genere o no consecuencias negativas para la persona y su entorno.

Desde siempre, hábitos existen muchos y muy variados, sin tener que entrar en el terreno de la patología. En el caso de las conductas potencialmente adictivas, el hecho de que estas se repitan, hace que el hábito vaya siendo más potente. Un hábito es el paso intermedio para atravesar la barrera de la adicción. Normalmente, este paso se produce de una forma lenta pero progresiva, y sin que el afectado sea consciente de lo que le está aconteciendo.

Para que se desarrolle una adicción tiene que existir un hábito previo sobre el cual se va perdiendo progresivamente la capacidad de control. Y así, de ser una conducta decidida voluntariamente, pasa a ‘dominar’ a la persona. Es decir, se pierde la capacidad de elección sobre cuándo llevarla a cabo. Dicho de otra manera, gana la adicción al hábito eventual, y progresivamente la conducta necesita repetirse a menudo.

Por eso es importante que las acciones no establezcan patrones de conducta. La asociación de acciones potencialmente adictivas junto a un patrón de conducta puede desarrollar una adicción.

¿Cómo solucionar una adicción al Alcohol?

Una vez que ya se desarrolla una adicción, se queda grabada en el cerebro. Como decíamos, el crear un hábito de conducta establece un patrón que interpreta el cerebro como que debe repetir. Durante el transcurso del patrón, los tiempos de asimilación serán cada vez menores y comportará un hábito cada vez más repetitivo.

Podemos informarnos de como reducir los riesgos del alcohol si creemos que puede suponer un riesgo. Si transcurrido un periodo de tiempo seguimos consumiendo sin control, y con un hábito de conducta activo, deberíamos ponernos en manos de profesionales.

¿Cómo no desarrollar una adicción?

Si ya sabemos como se desarrolla una adicción, ¿Cómo hacemos para no desarrollar una adicción?

  • Como hemos dicho si desarrollamos una adicción mediante el consumo de alcohol, o cualquier otro tipo de droga, la solución natural es cambiar el hábito. Cambiando los hábitos, puede solucionarse en gran parte el problema y los síntomas que nos hacen vulnerables. En la adicción al tabaco por ejemplo, una pauta sencilla para cambiar el hábito seria la que encontramos en dejardefumar.io. En la sección uno mismo se muestra una serie de hábito a coger para modificar el mal hábito de fumar.
  • Solucionar los problemas que conllevan a un posible consumo abusivo puede solucionar también el desarrollo del hábito a una adicción.
  • Establecer límites a ciertos hábitos y costumbres que nos hacen vulnerables frente a un posible caso de adicción. Esta es una clave del proceso de adicción. Un ejemplo sería el artículo sobre cómo reducir la ludopatía. El control o no de establecer límites nos puede hacer abrir los ojos frente a una adicción.

La ilusión de control en los adictos

Este concepto hace referencia, por ejemplo, a la creencia errónea de los jugadores patológicos de pensar que el resultado de jugar depende de su habilidad. También se utiliza para describir la idea distorsionada del adicto acerca de su capacidad de control sobre la sustancia o la conducta adictiva. La ilusión de control surge tanto en la fase de consumo como cuando se lleva tiempo abstinente. Cuando se trata de controlar el consumo, se dan dos tipos de recaídas, que dependerán tanto de factores personales como de las características de la propia adicción. 

En la primera, se produce un descontrol desde el primer momento. El otro tipo de recaída es más sutil, ya que se produce de una forma lenta, pero progresiva, conduciendo a pensar que no va a generar problemas de nuevo.

Hay un mito que no ayuda a romper este proceso y que consiste en pensar que, si un alcohólico toma una vez algo de alcohol, de forma instantánea volverá a beber en gran cantidad. Es cierto que éste es un tipo de perfil, pero el perfil más habitual es el que reinicia el consumo con cierto control.

Los pacientes que han intentado, después de haber desarrollado una adicción, tener un consumo controlado, terminan volviendo al patrón de consumo que tenían anteriormente.

En algunos casos, incluso sobrepasan el consumo anterior, influidos por el sentimiento de fracaso al haber intentado salir de la adicción y verse de nuevo inmersos en ella.

Una vez que se produce una dependencia, es extremadamente complicado mantener un consumo controlado pasado el tiempo. Esto se justifica tanto en factores neurológicos como psicológicos, ya que al producirse un consumo inicial controlado, aumenta la expectativa de poder repetirlo sin que se generen las consecuencias del pasado, con lo que el adicto baja la guardia.

La Recuperación en un Centro de desintoxicación

La recuperación pasa por asumir que tiene una adicción y no puede hacer frente sólo. Si no se reconoce el problema, puedes informarte aquí de ¿Qué hacer si no reconoce el problema?. Normalmente los hábitos son más sólidos cuando existen problemas personales, familiares o de carácter social. Para romper con la adicción hay que recuperar la estabilidad en los problemas para que dejen de ser una excusa, y tratar la adicción con profesionales.

En cuanto nos recuperemos del entorno, solo queda afrontar la adicción y tratarla como es debida para limpiar nuestros hábitos.

Si creemos haber desarrollado una adicción al alcohol u otras drogas, deberíamos ponernos en contacto con profesionales de un Centro de adicciones y desintoxicación especializado.

En Clínicas CITA tenemos médicos especialistas y un equipo de psicólogos expertos en tratamientos de adicciones que pueden ayudarnos a deshabituarnos a conductas adictivas.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

cerebro y alcohol

¿Conoces los efectos del Alcohol sobre la memoria?

By Alcohol, Noticias

Traemos una nueva entrada sobre el alcohol y como el alcoholismo ejerce sus efectos sobre la memoria. Ya tratamos anteriormente el tema de la depresión y el alcohol en otro post, y el de hoy tiene una realidad paralela. El Alcohol afecta sobre la memoria y el cerebro causando una patología en su exceso.
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Efectos del alcohol sobre la memoria

Uno de los efectos más comunes que la gente explica después de beber es la incapacidad de recordar precisamente lo ocurrido la noche anterior. En casos más extremos, después de haber bebido mucho, con frecuencia la gente habla de olvidos de períodos de tiempo que parecen estar en blanco.
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Efecto laguna, el alcohol en la memoria

Este tipo de daño a la memoria se conoce como ‘lagunas’. Versiones menos extremas de este tipo de pérdida de memoria se conocen como ‘lagunas momentáneas’ o ‘mini-lagunas’; la persona tiene recuerdos vagos o incompletos de los hechos ocurridos durante su intoxicación. En esas ocasiones, e incluso durante las lagunas propiamente dichas, el bebedor logra recordar algo más acerca de lo ocurrido cuando alguien se lo recuerda.
En el pasado se creía que las lagunas eran relativamente raras y se consideraban un fuerte indicador de alcoholismo por parte de muchos médicos. Sin embargo, resulta que las lagunas son mucho más comunes de lo que se pensaba y no sólo le ocurren a personas con serios problemas de alcohol.
Los investigadores han comenzado a examinar más de cerca cómo y cuándo se producen las lagunas, y han descubierto algunas tendencias preocupantes. En primer lugar, parecen ser muy frecuentes entre estudiantes universitarios; casi el 40% dice haberlas sufrido.
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Efectos del alcohol sobre la memoria en jóvenes estudiantes

Pero no es sólo la pérdida de memoria lo preocupante, sino que ocurre durante los períodos en los que no se crean recuerdos. En una encuesta realizada a estudiantes. Éstos declararon que, tras una noche de intensa bebida, muchos se enteraron después de su actividad sexual, de las discusiones con amigos, o de haber conducido sin tener ningún recuerdo de ello.
Así pues, las lagunas pueden ser un riesgo para la salud mucho mayor que los efectos directos que tiene el alcohol sobre el cerebro. Asimismo, está claro que el alcohol impide la capacidad de formar nuevos recuerdos, aun después de haber consumido dosis realmente bajas. Por lo tanto, después de un par de cervezas, estudiar para un examen probablemente no sea una buena idea. El alcohol puede fomentar el descanso, pero también compromete el aprendizaje y la memoria.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.

señor con drogas

El 65% de terapias son de alcohol y cocaína

By Alcohol, Cocaína, Noticias

El alcohol y la cocaína originan el 65% de las terapias por tocicomanías en Cataluña

Según un informe de la Conselleria de Salut de la Generalitat de Catalunya,19.552 catalanes iniciaron terapia per drogodependencias a lo largo de 2016, y una gran parte de ellos lo hicieron por el alcohol, una cifra que se mantiene estable en comparación con el año anterior.

Dentro de este total, 14.093 personas iniciaron el tratamiento en centros ambulatorios, mientras que 5.456 lo hicieron en centros de la Xarxa d’Atenció als Drogodependències (XAD), que cuenta con 30 sedes en total en Cataluña.

En concreto, la droga principal que motivo el tratamiento durante el pasado año fue de nuevo el alcohol, que sumó el 45,26% de los casos.

A continuación aparecen las terapias dirigidas a la adicción de la cocaína (un 20,31% de los casos), a los derivados del cannabis (un 13,21%), de la heroína (un 11,08%), del tabaco (un 4,28%), y a otras drogas, que suponen el 5,88% de los casos.

Hecho el balance, los inicios por consumo de cocaína presentan un ligero incremento respecto a años anteriores, mientras que los del cannabis suponen una estabilización y la heroína baja ligeramente y se sitúa en 1.561 casos, después de la caída sufrida a finales de los años 90.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.