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¿Qué hago si mi hijo se droga?

  1. Actuar con calma. No dramatizar.
  2. Buscar información. Si detectamos un consumo abusivo o dependencia: no ocultar el problema.
  3. Buscar el apoyo de toda la familia.
  4. Hablar con nuestro hijo.
  5. Hábitos saludables.
  6. Amor, cercanía y disciplina

¿Qué actitud debo adoptar si creo que está cayendo en una adicción?

 

Si crees que tu hijo/a está consumiendo drogas primero debes de hablar con él para fortalecer vuestra relación de confianza:

  • En primer lugar, establecer un clima de confianza donde podamos hablar de temas que nos conecten con él o ella.
  • Luego, podemos pasar a expresar nuestro orgullo hacia ellos/as
  • Expresar nuestros sentimientos de preocupación por haber observado ciertos comportamientos o signos en sus comportamientos
  • Tras crear ese clima de confianza, podemos preguntarle sobre sus posibles hábitos
  • En caso de que nos lo confirme, pidan ayuda a un psicólogo. Cuanto más pronto podamos empezar a tratar este tema, mayor probabilidad hay de que no se convierta en una adicción.
  • En caso de negativa, a pesar de haber confirmado signos, pasar un tiempo cada día juntos para hablar acerca de su día a día. Eso nos ayudará la apertura de comunicación frente a temas más importantes pero embarazosos como las drogas.
  • También es recomendable conectar con recursos de, para saber cómo podemos empezar a actuar desde el hogar.

Demostrar que estamos allí pero sin formar parte del autoengaño de la adicción

 

¿Cómo debo actuar si convivo con un hijo drogadicto o adicto mayor de edad?

 

Pautas para convivir con un hijo drogadicto o adicto:

  • Ten paciencia, demuéstrale que estás ahí pase lo que pase
  • Infórmate acerca del tipo de adicción para saber cómo le puede estar afectando y así poder entenderlo mejor.
  • Muestra tus preocupaciones, pero también demuestra una escucha activa cuando tu hijo hable de su día a día
  • Entabla diálogos con él cuando no esté bajo los efectos de las drogas
  • No compartas su autoengaño de restarle importancia a su adicción o de su falsa sensación de control.
  • Busca un psicólogo especializado que te asesore y te ayude a tomar decisiones, las cuales en muchas ocasiones son muy difíciles, ya que tienes que encontrar el equilibrio entre ayudarlo a él y escucharte a ti.

Lo que NO deben hacer los padres cuando conviven con un hijo drogadicto o con otra adicción:

  • No dar sermones
  • No hacer comparaciones
  • No exponer tus expectativas acerca de lo que esperabas de tu hijo
  • No sacar continuamente el tema de las drogas, espera a que salga el tema en la tele o en las noticias.
  • Evita acusaciones directas
  • No lo hagas sentir culpable con expresiones desagradables.

Todo esto, más que motivarlo le provocará frustración. Una sensación que, precisamente, ahora mismo el adicto no sabe gestionar y, por eso, recurrirá aún más a las drogas. Conseguiríamos el efecto totalmente contrario al que queríamos inicialmente.

 

¿Qué debo hacer si mi hijo drogadicto rechaza tratar su adicción?

 

Si tu hijo se droga y no quiere ayuda, como padre o madre no podrás resolver la situación. Tendrás que facilitar que llegue ese momento en el cual sea la persona la que esté dispuesta a recibir ayuda.

No hay nada más frustrante que intentar ayudar a una persona que no quiere ser ayudada.

Distribuye tus energías, que no se vuelva el centro de tu vida y no te olvides de ti. Tú eres la clave en este momento para su recuperación y caer en esas dos actitudes te hundirán. Canaliza las energías para que, en lugar de “hacerle ver” que necesita ayuda, puedas mantenerte fuerte psicológicamente para mostrarle el camino a tu lado.

 

¿Qué debo hacer si mi hijo adicto me insulta, me roba y me agrede a causa de su adicción?

 

No nos podemos comparar con la persona adicta, ni responder a sus actos con los mismos comportamientos en los que está cometiendo producto de su adicción. Debemos mostrar que somos los progenitores y por tanto las figuras de autoridad en el hogar.

Probablemente su comportamiento responda a que no ha conseguido algo que quiere de ti. No cedas en su chantaje.

Y cuando estés en calma busca ayuda de un psicólogo: silenciar los conflictos para evitar denunciarle suele ser una mala decisión.

Añadimos la necesidad de hacerles responsables de sus actos, como no impedir que paguen las consecuencias judiciales de un robo o denunciar un acto de violencia física para que vean el límite firme.

No seas cómplice de la adicción de tu hijo/a cubriendo sus irresponsabilidades

 

¿Qué debo hacer si la adicción de mi hijo me está afectando a nivel personal y de salud?

 

Ten muy claro que tú no eres el culpable de nada. Aunque tu hijo te reproche que tiene esa adicción por tu culpa, no es así: sólo está buscando un culpable externo para evitar sentirse tan culpable por lo que está haciendo.

Priorízate, respétate, quiérete, no te quedes en un segundo plano porque tu hijo haya tomado esa decisión en su vida. Tú eres tú y sólo tú puedes decidir cómo vivir tu vida, aprendiendo a poner límites a quien haya decidido vivir su vida de forma diferente.

No puedes ir a cualquier psicólogo, porque a lo mejor ese profesional es especialista en terapia de pareja y no en temas de adicción. Por tanto, no le brindará herramientas claves para su tratamiento.

Visita a un psicólogo/a experto en adicciones en nuestro centro Clinicas CITA.

  

¿Puedo acudir a cualquier psicólogo o es importante que sea experto en adicciones?

 

En la psicología hay muchas especialidades, por lo que, no puedes ir a cualquier psicólogo, porque a lo mejor ese profesional es especialista en otra terapia y no en temas de adicción. Por lo tanto, aunque pueda ayudar a tu hijo, se verá limitado para ofrecerle las herramientas como si acudieses a un psicólogo experto en adicciones.

Pero más importante que eso es que elijas a un psicólogo con quien creas que puedes conectar, en un entorno donde creas que te puedes sentir cómodo. Y, muy importante, con tarifas razonables para que el pago por sus servicios no se convierta en otro problema más añadido a tu vida.

Sólo piensa en ingresar a tu hijo si el tratamiento ambulatorio no da resultados

 

¿Cual es el momento en el que se debe ingresar a un adicto?

 

Si tu hijo ha pedido ayuda, ha ido a terapia y a pesar de ello no puede dejar la adicción, es el momento de ingresar. Dejar de la mano a un hijo drogadicto para que se hagan cargo de las consecuencias de sus actos constituye un decisión muy difícil, pero forma parte del proceso.

 

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a salir de las drogas?

 

Suéltale la mano para que viva las consecuencias de su adicción por sí mismo/a

Sabemos que la negación de su enfermedad es la reacción más habitual de un adicto. ¿Cómo debe enfrentarse una madre o padre a esa negación?

Debes aprender a dejarlo y que aprenda algunas lecciones por sí mismo. Esto es extremadamente complicado para muchos padres: ver cómo su hijo roba, miente, se droga sin poder hacer nada. Pero hay que entender que es parte del proceso que debe vivir la persona.

Frente a su negación a tratarse, permíteles que toquen fondo

 

¿Qué significa en la práctica “tocar fondo”?

 

Tocar fondo es una experiencia de hartazgo y desesperación que cada persona adicta tiene que experimentar. Cada persona tiene un “fondo” diferente, pues es justo cuando se van cruzando esas líneas rojas que cada uno ha impuesto en su vida.

Antes de echarle de casa, asesórate con una especialista en adicciones

En caso de que no quiera recibir ayuda y siga consumiendo, ¿es recomendable echar a un hijo adicto para que “toque fondo”?

 

En el tema adicciones no hay una pauta recomendable única para todas las personas. Todo dependerá del caso, del tipo de adicción, etc. Esta decisión es muy dura y antes de tomarla necesitas de apoyo psicológico, social y también jurídico, por lo que es una decisión totalmente personal y no te tienes que sentir culpable por tomarla si tienes tus razones.

Piensa en el ingreso involuntario de tu hijo sólo en caso de extrema gravedad

 

¿Es recomendable ingresar a un hijo adicto contra su consentimiento?

 

Esta decisión tiene que estar acompañada de recomendaciones médicas y psicológicas ya que hay que empezar un proceso legal bastante complicado. Al estar en contra de su voluntad, la persona tiene un periodo determinado para hacer su rehabilitación y, si ya ha trascurrido ese tiempo y no se ha producido mejora, igualmente se le da el alta. Por lo cual, esto solo se recomienda en casos extremos, reales y justificables. Lo ideal siempre será que la persona ingrese por su propia voluntad.