Traemos una nueva entrada sobre el alcohol y como el alcoholismo ejerce sus efectos sobre la memoria. Ya tratamos anteriormente el tema de la depresión y el alcohol en otro post, y el de hoy tiene una realidad paralela. El Alcohol afecta sobre la memoria y el cerebro causando una patología en su exceso.
Efectos del alcohol sobre la memoria
Uno de los efectos más comunes que la gente explica después de beber es la incapacidad de recordar precisamente lo ocurrido la noche anterior. En casos más extremos, después de haber bebido mucho, con frecuencia la gente habla de olvidos de períodos de tiempo que parecen estar en blanco.
Efecto laguna, el alcohol en la memoria
Este tipo de daño a la memoria se conoce como ‘lagunas’. Versiones menos extremas de este tipo de pérdida de memoria se conocen como ‘lagunas momentáneas’ o ‘mini-lagunas’; la persona tiene recuerdos vagos o incompletos de los hechos ocurridos durante su intoxicación. En esas ocasiones, e incluso durante las lagunas propiamente dichas, el bebedor logra recordar algo más acerca de lo ocurrido cuando alguien se lo recuerda.
En el pasado se creía que las lagunas eran relativamente raras y se consideraban un fuerte indicador de alcoholismo por parte de muchos médicos. Sin embargo, resulta que las lagunas son mucho más comunes de lo que se pensaba y no sólo le ocurren a personas con serios problemas de alcohol.
Los investigadores han comenzado a examinar más de cerca cómo y cuándo se producen las lagunas, y han descubierto algunas tendencias preocupantes. En primer lugar, parecen ser muy frecuentes entre estudiantes universitarios; casi el 40% dice haberlas sufrido.
CONTACTAR CON CLÍNICAS CITA AHORA
Efectos del alcohol sobre la memoria en jóvenes estudiantes
Pero no es sólo la pérdida de memoria lo preocupante, sino que ocurre durante los períodos en los que no se crean recuerdos. En una encuesta realizada a estudiantes. Éstos declararon que, tras una noche de intensa bebida, muchos se enteraron después de su actividad sexual, de las discusiones con amigos, o de haber conducido sin tener ningún recuerdo de ello.
Así pues, las lagunas pueden ser un riesgo para la salud mucho mayor que los efectos directos que tiene el alcohol sobre el cerebro. Asimismo, está claro que el alcohol impide la capacidad de formar nuevos recuerdos, aun después de haber consumido dosis realmente bajas. Por lo tanto, después de un par de cervezas, estudiar para un examen probablemente no sea una buena idea. El alcohol puede fomentar el descanso, pero también compromete el aprendizaje y la memoria.



