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Un toxicomane sniffe un rail de cocane avec un billet de 20 Euros
2003DROGADICTO Y COCAINA

Generalmente, la cocaína es consumida por vía nasal. Su composición es clorhidrato de cocaínaen un tanto por ciento variable, ya que se presenta en distintos grados de pureza, al utilizarse en su venta y para obtener un mayor margen de beneficio, distintos adulterantes, como pueden ser estimulantes, analgésicos, un antiparasitario para animales, u otros.

¿Como son los efectos de una raya de cocaina?

El efecto de una dosis media es relativamente corto, sobre los tres cuartos de hora. Se consume con fines recreativos al tratarse de un estimulante que actúa rápida e intensamente. También tiene efectos anestésicos. Y las dosis varían, dependiendo del consumidor, la pureza del producto y la tolerancia desarrollada.

Los beneficios que los usuarios buscan al consumirlo son eliminar la fatiga, el sueño o el hambre, la euforia y la desinhibición, entre otros. Sin embargo, tras el bienestar producido por su consumo, llega la apatía, el cansancio y el ánimo irritable, que, muchas veces arrastran a un nuevo consumo, generándose así la patrón perfecto para consolidar una adicción.

La cocaína también tiene efectos indeseables, que pueden incrementarse si se consumen dosis elevadas o frecuentes. En este caso, se trata de una sustancia que incrementa la ansiedad, las taquicardias y la presión arterial, y puede desembocar en una intoxicación aguda. Por otro lado, la gravedad de la intoxicación con cocaína dependerá de la dosis consumida y de las características del consumidor.

Una sobredosis de cocaína se manifiesta con ansiedad intensa, ideas paranoides, agresividad, taquicardia y arritmias, y una peligrosa elevación de la presión arterial que puede provocar infartos, por lo que requiere atención médica.

Un consumo repetido de cocaína puede aumentar el riesgo de dependencia psicológica, que se expresará en la compulsión a consumir, en emociones negativas relacionadas con la abstinencia y en conflictos de índole familiar, laboral y social.

Además, el  consumo frecuente de cocaína puede provocar fatiga, irritabilidad, pérdida del apetito, o reducción del deseo sexual, ente otros efectos. Y un consumo repetido a largo plazo podrá ocasionar: trastornos psiquiátricos, alimentarios, neurológicos, respiratorios, etc…

Es importante tener en cuenta que, si como es habitual, se consume cocaína junto con depresorescomo el alcohol, se produce una disminuciónmutua de los efectos de ambos, lo cual dispara el consumo consecutivo de una y otra sustancia, aumentando de este modo los daños físicos y el riesgo de dependencia.

En el caso de que el consumo empiece a ser abusivo o problemático, o se presente una dependencia, es aconsejable recurrir a profesionales especializados que propondrán, según sean las características del caso, un tratamiento ambulatorio o el ingreso en una clínica de desintoxicación.