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Una cuestión muy debatida entre la sociedad desde hace ya algunos años es si el consumo de marihuana induce a tomar otro tipo de drogas ilícitas. Este comportamiento, en muchos casos, acaba causando una adicción a las mismas con el tiempo. 

Los que comparten esta opinión sostienen que, aún estimando la menor peligrosidad del cannabis, este puede servir de escalón o puente hacia otras drogas prohibidas mucho más peligrosas. En la década de los 70, la única preocupación era pensar que la marihuana llevaba al consumo de heroína o de LSD. En cambio, la principal preocupación ahora es que el consumo de cannabis pueda llevar al consumo de cocaína o de otras drogas sintéticas.

¿La marihuana es una droga de inicio?

Muchos estudios han puesto de manifiesto que los jóvenes que consumen drogas de abuso, se iniciaron con el alcohol y el tabaco. Pero a posteriori, estos pasaron a la marihuana, ya que existe una tendencia a experimentar con otras drogas ilegales. 

En cambio, los datos de los estudios realizados al respecto no demuestran que una droga abra las puertas de otra. Por lo tanto, un consumo de marihuana no entraña un consumo de cocaína. Igualmente, siempre es posible recurrir a un tratamiento para la adicción al cannabis para eliminar su consumo para siempre.

Otros investigadores han descubierto que la conducta de los padres era un factor determinante en la actuación de los que tomaban drogas, ya que el consumo paterno de alcohol y tabaco era importante a la hora de establecer el grado de experimentación con estas drogas por parte de sus hijos. 

Quizás lo que más llamó la atención fue que el consumo que hacían los padres de tranquilizantes prescritos por el médico tendía a asociarse con el grado de experimentación de los niños con las drogas ilícitas; al usar estas drogas psicotrópicas legalmente autorizadas, los padres pueden dar a entender a sus hijos que las drogas pueden servir para combatir sus síntomas psicológicos desagradables.

La experiencia subjetiva que se tiene cuando se toma marihuana es bastante distinta a la producida por la heroína u otros opiáceos, y lo mismo les sucede a los animales utilizados en los experimentos, que han demostrado que saben diferenciar entre estas drogas y, tras cierto entrenamiento, pueden discriminar sin dificultad el THC de la morfina y de otras drogas. Tampoco existen pruebas de que la administración de THC a los animales provoque que ellos luego se auto administren heroína.

No obstante, la conexión entre los mecanismos de los opioides y los cannabinoides del cerebro, es un signo claro de que el THC se encuentra más próximo a la morfina y a la heroína que a las demás drogas psicotrópicas que también desencadenan los mecanismos de secreción de dopamina en el sistema nervioso central.

Empecemos un proceso de transformación

 




     

    Fumar marihuana hace más propensa a la persona a consumir otras drogas

    Volviendo a las investigaciones que hablan sobre cómo la marihuana abre la puerta a otras drogas, encontramos que los consumidores de cannabis son entre 2 y 9 veces más propensos a tener algún problema de adicción.

    El análisis de encuestas de consumo de drogas en Estados Unidos ha concluido que este riesgo debe de ser tenido en cuenta por pacientes y médicos de aquellos lugares en los que se legalice el uso recreativo o medicinal del cannabis.

    Mark Olfson, autor principal de la investigación, habla así sobre cómo la marihuana hace que se prueben otras drogas: “Los pacientes que estén pensando en consumir cannabis deben conocer que tendrán el doble de riesgo de desarrollar trastornos asociados a las adicciones durante los próximos años”.

    En cambio, en JAMA Psychiatry apuntan a otra dirección. No creen que haya pruebas suficientes sobre cómo la marihuana abre las puertas a otras drogas. Eso sí, considera que su consumo desinhibe las conductas, y esto es un problema: impulsa al consumo y a la adicción de otras sustancias adictivas.

    La marihuana como puerta de inicio a otras drogas, por lo tanto, es una teoría aprobada por algunos científicos, y descartada por otros tantos. Es cierto que el cannabis posee un componente, el THC, que influye en el cerebro, pero no queda demostrado que su consumo sea un factor de riesgo para sufrir nuevas adicciones en el futuro. Clínicas CITA es un centro especializado en el tratamiento de la adicción al cannabis. Si quieres saber más sobre la marihuana como puerta de inicio a otras drogas y cómo ésta termina influyendo en nuestros pacientes, no dudes en informarte aquí. Si quieres ponerle freno a tu adicción al cannabis, estarás en las mejores manos.

     


     

    About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

    Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.