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El Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IDAEA-CSIC) ha efectuado un seguimiento a lo largo de cinco años de siete plantas de tratamiento de aguas residuales de Barcelona y su área metropolitana, detectando una elevada presencia de sustancias tóxicas.

Lo que la extrapolación de la investigación ha constatado es que Barcelona consume unas 2,5 toneladas de cannabis al año, 688 kilos de cocaína, 26 kilos de anfetaminas, 54 kilos de MDMA, 44 kilos de metanfetaminas y 33 kilos de heroína.

Cualquier sustancia introducida en el organismo termina excretándose a través de la orina o las heces y, por el alcantarillado público, llega hasta una depuradora de aguas residuales, por lo que midiendo la concentración perceptual de esta sustancia en dichas plantas de tratamiento de aguas residuales, se puede inferir cuál es el consumo de drogas en el área de referencia de esa depuradora.

Los científicos midieron la concentración de 19 tipos de sustancias (cocaína, alcohol, metanfetamina, MDMA, efedrina, diazepam, cannabis y heroína, entre otros) todos los días durante una semana demarzo entre 2011 y 2015 porque esta época del año se corresponde con una temporada baja para el turismo. Por otra parte, durante durante la semana del test no se produjeron acontecimientos importantes o días festivos en el área investigada, a fin de asegurar que las muestras recogidas son representativas del consumo normal de las personas que viven allí.

El resultado fue que el alcohol, seguido del cannabis, la cocaína y la efedrina fueron los fármacos más consumidos en el área investigada. Estos datos coinciden con el último informe del Observatorio español de Drogodependencias, donde se señala que el cannabis y la cocaína son las sustancias ilegales más consumidas en España, con una prevalencia entre adultos del 8% y el 2% respectivamente. Los expertos apuntan que la alta presencia de efedrina también podría atribuirse a su uso terapéutico común para tratar el asma, la bronquitis, la gripe y la hipotensión asociada con la anestesia.

La concentración de cocaína se duplicó entre 2011 y 2015, pasando de 602 a 1.271 nanogramos por litro de media. También el MDMA, que pasó de 81 a 167 nanogramos por litro. La concentración de THC (principio activo del cannabis) fue de 1.119 nanogramos en 2015, un 148% más que cuatro años atrás. De esta manera, y con la excepción del consumo de etanol, el consumo total de drogas aumentó a lo largo de todo el período de estudio, con cargas totales de fármacos —sumando las cargas anuales promedio de cada droga, excepto el alcohol— en 2015 (51,0 kg / día) dos veces más altas que en 2011 (25,6 kg / día)”,. Solo la heroína y las benzodiacepinas mostraron una tendencia decreciente en su uso.

Los investigadores alertan de que, al extrapolar los datos a toda España, estas cifras deben ser interpretadas con cautela, pues la población investigada representa aproximadamente el 2,5% de la población española de entre 15 y 64 años. Con todo, sostienen, el traspaso de estas cifras al conjunto de España significaría que se consumen anualmente más de 100 toneladas de cannabis, 28 toneladas de cocaína y entre una y dos toneladas de anfetaminas y de heroína.

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.