Carlos D.

Yo no tengo el problema, pero tengo que ingresar 

⭐⭐⭐⭐⭐

Yo no tengo el problema y no tengo que ir a un centro de desintoxicación, y menos a un centro donde me tengan que ingresar. Esto era lo que yo me repetía muchos días y lo que le contestaba a mi mujer cuando hablábamos del tema.

Finalmente, acepté ingresar porque tenía la sensación de que estaba matando moscas a cañonazos. Y lo que tenía muy claro es que no quería consumir más.

Cuando ingresé, estaba muy asustado. ¿Cómo será la gente que encontraré en este tipo de centros? ¿Cómo será un tratamiento de desintoxicación y deshabituación de drogas?

Enseguida me di cuenta de que eran gente normal y corriente como yo. Personas que, por distintas circunstancias de la vida teníamos alguna cuestión mal resuelta en nuestra vida, lo que nos llevaba a consumir. Nadie consume porque sí. Si te paras a pensarlo, si te dejas ayudar y adquieres las herramientas de reflexión oportunas y cuentas con un centro apropiado, te darán cuenta del porqué consumimos.

Esto es lo más importante que he aprendido en CITA. Aunque a algunos pueda sonarles a chino, es cierto. El equipo terapéutico nos ayuda a encontrar las razones de nuestro consumo. Y digo que nos ayudan porque, evidentemente, es imprescindible que queramos encontrar estas razones, que estemos abiertos a hacer una introspección y que estemos convencidos de que es el momento de hacerlo.

 

Ahora que he pasado por CITA, os digo que, aunque el problema no sea 100% nuestro, es conveniente conocerse de verdad y, al menos una vez en la vida, saber cuáles son nuestros sentimientos. Tengo claro que lo que he vivido aquí lo transmitiré a mis hijos para que sepan cómo se han de gestionar los sentimientos y qué riesgos conlleva no gestionarlos bien.

 

Gracias.

Carlos D.

Ex paciente

Scroll al inicio