El centro de tratamiento de adicciones CITA hemos leído que la última Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y otras Drogas (2013-2014), presentada por el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco Babín, revela que desciende la percepción del riesgo de las drogas entre los españoles, hecho que es especialmente en el caso del cannabis. De hecho, persiste la consideración de que el tabaco es más peligroso que el hachís.
Las drogas no asustan a los españoles
Contenidos
- 1 Las drogas no asustan a los españoles
- 2 CONTACTAR CON CLÍNICAS CITA AHORA
- 2.1 Percepción de riesgo: ¿Por qué las mujeres temen más a las drogas?
- 2.2 Drogas ilegales en descenso: ¿Un cambio generacional?
- 2.3 Hipnosedantes: La epidemia silenciosa bajo receta médica
- 2.4 Cannabis: ¿Descenso real o falsa seguridad?
- 2.5 Alcohol: El gigante dormido de las adicciones
- 2.6 ¿Hacia dónde va España? Claves para el futuro
- 2.7 Un equilibrio entre realidad y percepción
Los españoles muestran menos temor hacia las drogas: Tendencias, género y nuevos patrones de consumo
Un estudio reciente revela un cambio significativo en la percepción de riesgo hacia las drogas entre la población española. Aunque el consumo de sustancias ilegales ha disminuido en la última década, el uso de hipnosedantes —como somníferos y tranquilizantes— se ha disparado, especialmente entre las mujeres. Este fenómeno, junto con patrones de consumo problemático de cannabis y alcohol, dibuja un panorama complejo que analizamos en profundidad.
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Percepción de riesgo: ¿Por qué las mujeres temen más a las drogas?
El informe destaca una brecha de género en la percepción de peligro asociado a las drogas. Las mujeres españolas identifican mayores riesgos en todas las sustancias, excepto en los hipnosedantes. Este dato contrasta con el aumento histórico en el consumo de estos medicamentos, que ya supera al de otras drogas en términos de prevalencia.
¿A qué se debe esta paradoja? Expertos sugieren que factores socioculturales, como la mayor presión sobre la salud mental en mujeres o la normalización de los ansiolíticos bajo prescripción médica, podrían influir. Además, el 6,8% de los adultos españoles reconoce tomar hipnosedantes a diario o casi a diario, un aumento del 48% desde 2011.
Drogas ilegales en descenso: ¿Un cambio generacional?
La buena noticia es que el consumo de la mayoría de las sustancias ilegales ha caído. Comparado con 2011, se observan reducciones en el uso de cocaína, éxtasis y heroína. Este descenso coincide con una tendencia europea, donde campañas de prevención y un enfoque en salud pública han ganado terreno.
Sin embargo, hay excepciones preocupantes. El cannabis, aunque con un ligero descenso en usuarios ocasionales, registra un aumento del consumo diario. Según el estudio, 700.000 adultos (2,2% de la población) presentan patrones de uso problemático, y en 2023, 168.677 personas probaron esta droga por primera vez, superando incluso a los nuevos fumadores de tabaco.
Hipnosedantes: La epidemia silenciosa bajo receta médica
El dato más alarmante del informe es el crecimiento exponencial en el uso de tranquilizantes y somníferos. En una década, el consumo de antidepresivos se ha triplicado, y España se sitúa entre los países europeos con mayor uso per cápita de benzodiacepinas.
Mujeres vs. hombres: El 12% de las mujeres consume hipnosedantes, frente al 6% de los hombres.
Edad crítica: El 20% de las personas entre 55 y 64 años los usa regularmente.
Dependencia: El 3,4% de los usuarios muestra signos de uso compulsivo.
Este fenómeno refleja una crisis de salud mental agravada por la pandemia, la precariedad laboral y la medicalización de problemas emocionales. Aunque el 99% de estos fármacos se obtienen legalmente, organizaciones médicas alertan sobre su prescripción excesiva y riesgos a largo plazo.
Cannabis: ¿Descenso real o falsa seguridad?
A pesar de la reducción general en su consumo, el cannabis plantea desafíos únicos:
Inicio temprano: El 60% de los nuevos usuarios tienen entre 15 y 24 años.
Potencia aumentada: Las variedades actuales contienen hasta un 300% más de THC que en los años 90.
Normalización social: El 40% de los jóvenes no considera riesgoso su uso ocasional.
Además, el estudio revela que el 15% de los consumidores habituales desarrolla trastornos de ansiedad o memoria, lo que cuestiona la narrativa de que es una droga «inofensiva».
Alcohol: El gigante dormido de las adicciones
El alcohol sigue siendo la sustancia más consumida y normalizada en España. Los datos son contundentes:
Consumo de riesgo: 1,6 millones de personas (4,5% de la población) beben en niveles peligrosos.
Brecha de género: Los hombres representan el 81% de este grupo.
Dependencia: 120.000 españoles podrían sufrir alcoholismo.
Llama la atención que solo el 30% de quienes beben en exceso reconocen tener un problema, lo que dificulta las intervenciones tempranas. Campañas como las «Semanas sin Alcohol» buscan concienciar, pero expertos piden políticas más duras, como aumentar los impuestos a las bebidas de alta graduación.
¿Hacia dónde va España? Claves para el futuro
Los hallazgos de este estudio plantean retos urgentes:
Regulación de hipnosedantes: Urge revisar los protocolos de prescripción y promover alternativas terapéuticas no farmacológicas.
Educación preventiva: Enfocarse en jóvenes para evitar la banalización del cannabis y el alcohol.
Enfoque de género: Desarrollar programas específicos para mujeres, quienes sufren doblemente los efectos de las drogas (como pacientes y como cuidadoras).
Datos en tiempo real: Las encuestas cada 12 años son insuficientes; se necesitan sistemas de monitoreo continuo.
Un equilibrio entre realidad y percepción
Que los españoles «temamos menos» a las drogas no significa que sean menos peligrosas. Al contrario: la normalización de ciertas sustancias, legales o no, exige una respuesta más matizada desde la salud pública. Combatiendo estigmas, mejorando el acceso a tratamientos y atacando las causas sociales detrás del consumo —como la soledad o la pobreza—, España podría liderar un modelo europeo basado en la evidencia y la empatía.
Autor: Comunicación Clínicas CITA


