Queremos compartir un texto que utilizamos en nuestros talleres del centro de desintoxicación, del libro de Álex Rovira, La buena Vida.
Si abrió, cierre.
Si encendió, apague.
Si ensució, limpie.
Si desordenó, ordene.
Si le prestaron, devuelva.
Si prometió, cumpla.
Si no sabe, no opine.
Si opinó, hágase cargo.
Si debe usar algo que no es suyo, pídalo.
Si desconoce cómo funciona algo, no lo toque.
Si rompió, repare.
Si no sabe arreglar, busque a quien sepa.
Si no sabe hacerlo mejor, no critique.
Si no puede ayudar, no moleste.
Si ofendió, discúlpese.
Si ignora qué decir, cállese.
Si no es asunto suyo, no entrometa.
Si no es suyo, devuélvalo.
Si es gratis, no lo desperdicie.
Si le sirve, trátelo con cariño.
Si no puede hacer lo que quiere, trate de querer lo que hace.
Si le molesta, no permita que afecte a otros.
Si puede ser amable, séalo. Siempre se puede.
Si puede ser responsable, séalo. Siempre se puede.
Si puede ser agradecido, séalo. Siempre se puede.
En definitiva, si puede y lo hace bien, hágalo.




