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Todos sabemos que la adolescencia es una época de cambios dónde los jóvenes prueban nuevas cosas para ser socialmente aceptados y que en un futuro puedan arrepentirse de tomar esa decisión.  En esa edad es cuando son más curiosos y tienen una percepción del riesgo mucho menor a lo habitual, por eso es fácil que lleven a cabo conductas de riesgo sin ser conscientes de las consecuencias de su conducta. Lo hacen con el simple objetivo de mejorar su imagen y ser el centro de atención.

Podríamos agrupar la juventud y adolescencia en cuatro fases para entender como se inician los jóvenes al consumo. La primera fase es dónde los jóvenes de una temprana edad se opondrán por completo a la drogas. Seguidamente entramos a la fase dónde seguirán con el rechazo a las sustancia por lo cual seguirán sin consumir pero la curiosidad por los fenómenos sociales provocaran la primeras dudas. En la tercera fase estamos hablando ya a partir de los 16 años aproximadamente y aparecen los primeros contactos con la droga. Tu hijo protagonizará consumo puntuales, en celebraciones concretas para satisfacer su curiosidad. La gran mayoría de las veces que un adolescente hace el primer contacto con una droga esta incitado por otros compañeros y acaba haciéndolo por ser aceptado socialmente, para integrarse en un nuevo grupo. La última fase, en algunos casos las drogas pasan a convertirse en un elemento más de diversión y cohesión con el grupo de referencia. Si tu hijo llega a esta etapa, poco a poco el consumo irá ocupando más espacio en su vida sin que apenas se dé cuenta.

Señales para detectar si mi hijo se droga

Existen una serie de señales que como padres os ayudarán a detectar si vuestro hijo es consumidor de alguna sustancia o no

  • La primera es el olor, depende de la sustancia deja un olor muy fuerte como podría ser el tabaco en el aliento o en la ropa. Si tu hijo masca chicle, la ropa le huele a humo o se limpia las manos constantemente puede ser un indicio de que está consumiendo tabaco o marihuana por ejemplo.
  • Los ojos también os puede dar información ya que sustancias como la marihuana deja los ojos rojos. En cambio otras sustancias más estimulantes te dilatan mucho las pupilas.
  • Aparecen también cambios de humor muy repentinos especialmente cuando no puede consumir, ya que su cuerpo le esta pidiendo una dosis.
  • La gente con la que se junta vuestra hijo es muy importante, a esa edad somos todos muy influenciables y si sus amigos son consumidores y/o incitadores a hacerlo vuestro hijo muy probablemente va a consumir alguna vez.
  • Si hay otros familiares que toman drogas no va ayudar para nada el crecimiento de vuestro hijo, por ejemplo si el hermano mayor consume el riesgo a que el hijo pequeño lo haga también es altísimo.

¿Por que los adolescentes consumen?

  • Uno de los principales motivos es para encajar en un nuevo grupo, el estatus social es muy importante para los adolescentes. Vuestro hijo puede recurrir al consumo para llamar la atención de nuevos amigos o sentir líder entre su actual grupo de amigos.
  • Bajos los efectos de alguna sustancia es posible que haya gente que se sienta más cómodo a la hora de hacer ciertas cosas como por ejemplo sociabilizar.
  • A veces los cambios no son fáciles de aceptar y es posible que algunos adolescentes recurren a las drogas para lidiar con situaciones como mudanzas, entrar a una nueva escuela, la pubertad o atravesar el divorcio de sus padres.
  • Como cualquier adicto, los jóvenes también pueden caer en las drogas para evadir problemas personales en casa, en la escuela, etc.
  • También puede recurrirse al consumo para lidiar con algún tipo de dolor.

¿Qué debo hacer si mi hijo se droga?

En primer lugar si tienes alguna ligera sospecha de que tu hijo está consumiendo, confía en tus instintos. Si tienes esa sensación háblalo con tu hijo y explícale tus preocupaciones, siempre desde la calma y tranquilidad. Antes de esto, tienes que tener en cuenta que tu hijo puede sincerarse, por lo que tendrás qué pensar cómo vas a reaccionar, es recomendable que si sucede esto te mantengas tranquilo con una postura relajada. Puede suceder que tu hijo haya cometido un simple error y no se atreviera a decirlo y ahora está pidiendo ayuda.

En caso que tu hijo niega el consumo, no puedes descartar la posibilidad. Por lo que tendrás que vigilar la situación, estar atento de los posibles síntomas y efectos que puede provocar consumir. Infórmate de todo.

Algunos consejos para descubrir si realmente su hijo consumo o no y comunicarlo tu preocupación como padre:

  • No confronte a su hijo cuando esté enojado o intoxicado. Espere hasta que todos se hayan calmado y él esté sobrio.
  • Es mejor hacer un plan antes de hablar con su hijo, piensa en todas las posibles reacciones que pueda tener.
  • Escoja un momento en que tengan privacidad y haya un mínimo de interrupciones.
  • Evite acusaciones directas de implicación en drogas. Ya que atacar muy agresivamente no sería útil ya que, como padre, puedes estar equivocado con la sospecha. O bien sí esta consumiendo, pero ha recurrido a ello para evadirse de posible problemas que tenga en la escuela por ejemplo. Este tema tiene que hablarse con tacto.
  • No subestime ni lo haga sentir culpable. Quienes abusan de sustancias por lo general ya están bien familiarizados con la aversión a sí mismos y es posible que se sientan con remordimientos por la angustia que han causado.