Skip to main content

En el centro de desintoxicación CITA queremos compartir un texto que os habla de la alegría.

Cada día como en la vida se nos presenta a cada segundo el eterno dilema: vivir haciendo lo que quiero o por el contrario, creyendo que he de hacer lo que debo. Sin duda, en la balanza siempre debe pesar más lo que quiero, por mucho que estos dos caminos entren en conflicto y aparezca el sentimiento de CULPA.

En esto del querer, el verdadero amor empieza por uno mismo. Debemos amarnos a nosotros porque tenemos un corazón grande, por encima de la media. Un corazón que, precisamente por su tamaño, debe ser cuidado de manera especial. Necesitamos dar a nuestro interior todo lo que éste precisa. Cuando lo conseguimos, por extensión, también daremos a los demás de lo que a nosotros nos sobra. Nuestro vaso del corazón se va llenando gota a gota con los pequeños detalles que me voy regalando. En el momento en que rebosa y colma, empapa todo lo demás: nuestro entorno, el mundo entero…

Si tengo un corazón gigante, debo construir pues un mundo a la medida del mismo para que no se roce por las estrecheces de las paredes. Para ensanchar mi entorno, es necesario incluso el coraje de llegar a equivocarse. ¡Permitámonoslo! ¡No tengamos miedo!. El peaje que podemos llegar a pagar en el camino podría incluso acabar en soledad. Si así fuera, si llegas a quedarte a solas contigo mismo, ¿qué mejor compañía puedes desear?…

Atrevámonos a perder para GANAR. Sólo si tenemos miedo, la adicción se presentará de nuevo, como la compensación por una vida que no queremos vivir. O defraudas al mundo o te defraudas a ti. No hay otra.

Si por la adicción hemos despertado, aunque parezca contradictorio, ¡bendita sea!. Es el momento de empezar a caminar, de disfrutar en el camino y no sólo en la meta. Es el momento de jugar bien las cartas que nos han tocado en la partida de la vida, que por cierto no parecen del todo malas.

Sólo contamos con dos posibilidades: vivir de dentro hacia afuera (nosotros manejamos, dirigimos, queremos), o vivir de afuera para dentro (vivimos al dictado de los demás, son otros los que nos gobiernan)

Démonos la oportunidad de experimentar la Aventura de conquistarnos a nosotros mismos, porque vale la pena vivir si ESTAMOS. Si no, vivimos muriendo y ausentes.

Juanjo Zendrera

About the Author: Dr. Josep Mª Fàbregas

Especialista en adicciones y director psiquiatra del centro de adicciones y salud mental Clínicas CITA. Inicié mi carrera profesional en el Hospital Marmottande París, donde trabajé con el Profesor Claude Olievenstein. Posteriormente me trasladé a Nueva York y, tras varios años de experiencia profesional, en 1981 fundé CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones) con el objetivo de desarrollar un modelo de comunidad terapéutica profesional, el cual lleva 32 años en funcionamiento.