Skip to main content

El estramonio lo carga el diablo

By 18 febrero, 2012enero 28th, 2019Actualidad, Blog

La muerte de dos jóvenes en una rave de Getafe ha desencadenado la guerra a una planta de la familia de las solanáceas en la Comunidad de Madrid. Los dos jóvenes murieron después de ingerir una infusión de Estramonio. El ayuntamiento de Getafe ha ordenado arrancar todas las plantas que se pudiesen localizar, que según las últimas informaciones ascendían a más de mil.

El Estramonio (Datura stramonium) es una planta silvestre que crece libremente. Se le ha dado los nombres de Hierba del infiernoHiguera del diablo y Revientavacas, entre otros, probablemente porque era una de las plantas que en la Edad Media se utilizaron tradicionalmente en la brujería y por el daño que causa a los animales que lo comen inadvertidamente.

Getafe y otros municipios de aquella zona pretenden ahora localizar la presencia de la planta, eliminarla y señalizar la zona para que, en primavera, pueda ser exterminada por completo. Algunos expertos, sin embargo, han objetado que intentar erradicar esta planta es absurdo, ya que es imposible eliminarla porque está muy extendida y porque la tierra ya está llena de semillas. Lo sensato –concluyen- pasa por educar a los potenciales consumidores. Además, aunque fuese posible exterminar al Estramonio, seguirían existiendo muchas más plantas igual de letales y que crecen por doquier, como la adormidera.

Aunque el Estramonio tiene aplicaciones medicinales, su uso casero no es recomendable por los venenos que contiene. Algunos jóvenes la consumen porque es una planta psicoactiva y sus alcaloides, a partir de determinadas dosis, presentan efectos neurotóxicos, pero en dosis más altas producen un fuerte delirio alucinatorio, cuando no la muerte.

Parecía que el uso alternativo de esta planta –que había tenido su momento álgido en los 70- había disminuido. Hasta ahora, que ha vuelto al primer plano de actualidad, quizás por su fácil presencia en terrenos abandonados y la facilidad de su preparación. En mi experiencia como trabajador en el área psiquiátrica sólo conozco un caso directo de consumo: se trataba de una persona muy joven que refirió alucinaciones visuales, pensamientos mágicos, sueños muy vivos y una visión levemente borrosa que duró algunos días. El problema, como tantas otras veces, era que se trataba de una persona con una estructura psíquica muy frágil que poco después sufrió un bote psicótico. Mucho cuidado pues con las presuntas drogas recreativas porque algunas de ellas, como el Estramonio, las carga el diablo.